RINCÓN DEL BUTARQUE

La teta de la vaca pepinera

Doña Esperanza Aguirre, que dicen que está emparentada con la nobleza, una nobleza que no debería de existir como títulos, porque hace mil años ganara una batalla un antepasado, ella puso de moda el vocablo mamandurria, ignorando que a su alrededor se bebía demasiada agua del Canal de Isabel II, esta reina que tuvo una madre que se bebió el Barrio de Salamanca entero, y alguna que otra vía férrea.

Los sindicatos españoles, que están pasando la crisis si mover una pestaña para oxigenar el ojo, hasta en Leganés reciben su subvención legal, pero a veces da la sensación de que ésta produce parálisis.

Y es que siempre he dicho que un sindicato subvencionado es un sindicato desactivado.

Y sin embargo, ¡Ay, sin embargo! Hasta la UNIÓN EMPRESARIAL DE LEGANÉS (UNELE) también la recibe legalmente.

Se dice que el LEGA también, siendo entidad deportiva con ánimo de lucro, en el último pleno municipal presuntamente se aprobaban las de las Casas Regionales, pronto será el tejido asociativo y el gobierno local en minoría política tendrá la mayoría social.

Esperanza Aguirre, mujer culta, lo llamaba mamandurrias, nuestro Francisco de Quevedo lo llamaba “Chupar de la teta” mi padre un simple vaquero asturiano afincado en los carabancheles, siempre recordaba esa cita histórica, “quien subvenciona bien vende, si el que lo recibe lo entiende”.

En Leganés no se compran voluntades, pero se suavizan las amistades. Y no hay nada mejor que, como el caballo prestado del Buscón, que la Fiesta del Rey de Gallos se realice en una Plaza pública donde las verduleras tengas sus puestos al paso, y el caballo que nunca conoció la paja ni la cebada, tenga en su hocico un repollo.

Vivimos en esa Europa del capitalismo, donde España siendo pobre, porque la han hecho pobre, la han robado hasta el aliento.

Esto de las subvenciones es legal, y siendo legal, es la Estrella Polar que nos marca el norte, el camino a seguir, y al tiempo nos enseña el camino de los otros.

Y en esta nos encontramos los pepineros, como cuando un conde antaño dominaba Toledo, hasta el siglo pasado, sin embargo la teta de la vaca, no suelta una gota para las infraestructuras abortadas y paralizadas, que parecen las ciudades de Sodoma y Gomorra, en su versión bíblica, que ya sabemos que fue mentira, la religión incapaz de crear una mitología como los griegos, creó la mejor novela de todos los tiempos, pero había que crearla para adormecer a los ciudadanos como hoy nos adormece el fútbol, San Manuel bueno y mártir, lo expone a la perfección, pero ya no quedan Unamunos, sólo queda el dinero, que Vespasiano decía que no tenía olor a su hijo Tito, (los dos emperadores) y Virgilio dijo que era el único Dios sin templo.

¡Ay!, quien fuera poeta para explicarlo mejor, pero no olvidemos que hasta los poetas estaban subvencionados y por ende apadrinados para poder publicar.

En Leganés tenemos jóvenes licenciados y doctorados, pero una cantidad ingente de los ciudadanos no perciben el olor a tinta de un libro nuevo abierto, no vamos más allá en ocasiones del “Marca”, aunque nos diga que un jugador no cumple presuntamente con sus obligaciones fiscales.

Pero somos así, Leganés es así, subvencionamos como si no hubiera mañana, y las plantas aromáticas, lo único que no desprende hedor, las abandonamos.

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Cliquea para comentar

Deja un comentario

To Top

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies