CULTURA

Éxito total de la primera edición del Margaritas Rock de Getafe

 

De izquierda a derecha, los componentes de Symbiosis, Txus Caballero y Andrés Sánchez, vocalista de Rexina, durante la rueda de prensa previa al festival.

El evento contó con las actuaciones de Látigo Mantra, Symbiosis y los getafenses Rexina y Pardaos y fue un éxito de público y (solidaria) recaudación

El barrio de Las Margaritas acogió el pasado sábado la primera edición del festival solidario Margaritas Rock , un evento que pretendía llenar de rock las calles del barrio y a la vez ser solidario, recogiendo lo que los asistentes quisieran aportar (comida, juguetes, mantas y demás productos de primera necesidad), para ayudar a las familias más desfavorecidas de Las Margaritas.

El concierto, promovido por Jesús Caballero, vecino del barrio, fue todo un éxito de asistencia y recaudación, ya que la noche se saldó con un total de tres carros de hipermercado llenos de comida y otros productos que el público donó desinteresadamente durante el concierto, que estuvo presentado y conducido por el ideólogo del festival.

Maestro de ceremonias

El encargado de que todo fuera como la seda fue Txus Caballero, un getafense con raíces valencianas al que se le ocurrió organizar el festival porque sabía de las grandes dificultades que a veces encuentran los grupos para salir de gira y tocar en salas, “muchas veces, perdiendo dinero”, porque como dijo Carlos Iglesias -guitarrista de Symbiosis– en la rueda de prensa previa al festival, “la gente piensa que esto es fácil. No lo es”, y como bien señalaba Andrés Sánchez, vocalista del grupo Rexina, “Txus ha hecho cosas que no hace cualquier sala” para conseguir llevar adelante el festival.

Las palabras del propio Txus durante el evento confirman que el esfuerzo no fue en vano: “El resultado está siendo positivo, los grupos están eufóricos. Esto se tiene que repetir”.

El promotor del festival aprovechó para agradecer a  los técnicos de sonido – Javi y Rodri, integrantes de la banda Nadye, y que iban pero no pudieron finalmente tocar en el festival-, que se ofrecieran a “montar el sarao”, a aportar el equipo de sonido y se encargaran de la logística.

Látigo Mantra, el grunge más sucio

Después de que el maestro de ceremonias presentara el l festival como punto de encuentro de bandas veteranas y emergentes, salió al escenario Látigo Mantra,  grupo con marcadas influencias del rock de los 90, pero también del grunge de Seattle, encabezado por grupos como Nirvana, pero también de “melodías pop y sesenteras”, para abrir boca haciendo vibrar al público con temas propios como “Escalofrío”, “Dejaré una nota” o el evocador “Ángulos y aristas”, en el que, en palabras de Armand Rivero–vocalista de la banda- al presentar el tema,  puede que salieran “algunas parejas e incluso alguna infidelidad”; pero también hubo tiempo para los covers, como “A forest”  de The Cure, o “Breed” de Nirvana. -quien esto escribe, ha de confesar que se quedó con ganas de escuchar el “Smells like teen spirit”, aunque suene a tópico-

Naturales del barrio madrileño de Usera, los Látigo Mantra era la primera vez que pisaban las tablas de un escenario en Getafe, demostrando que, aunque cada uno tenga su estilo, juntos empastan perfectamente y además, con resultados increíbles: con un público entregado y una banda aún más satisfecha: “El ambiente ha sido genial, la gente fenomenal, ha estado muy ambientado… Ha sido un regalo”, además, han destacado el  “compromiso de la gente para la gente más desfavorecida, que eso, a nivel social es lo más importante”.

Rexina, rock de pura pitarra

Tras el aullido del público después de que Txus proclamara: “Hubo un alcalde que dijo que ésta era la capital del sur. ¡Pues yo os digo que ésta es la capital del rock!”, salió al escenario el grupo getafense Rexina, formación veterana liderada por Andrés Sánchez Amaya, que supo meterse en el bolsillo al público con la agresividad de su rock duro “de pura pitarra”, con temas como “Barrio viejo”, “Terrorista arrepentido”, “Sin nadie a quien molestar” o el cover de Asfalto “Días de Escuela”.

En palabras de Andrés, voz del grupo, este tipo de iniciativas “se tiene que fomentar”, porque “se ha hecho para dar de comer”, y añadió que estaba “encantado” de participar en algo así.

La banda apunta, además, que “ha sido recíproco”, que ellos han dado y que también han recibido el fervor del público.

Rexina, un grupo con muchas tablas, originario del municipio de Getafe, que llevan 17 años dando caña con su agresiva y brutal manera de hacer rock, y que, además, agradecen a los medios de comunicación, que “se preocupen de difundir algo así”. “También sois importantes, porque si no hay un medio que lo difunda, nosotros no estaríamos aquí”.

En cuanto a lo que proyectos se refiere, tienen varios conciertos a la vista, y estarán el próximo 16 de noviembre en THE ROCKERS, pub de Fuenlabrada.

Symbiosis, el sonido de una sombra

Con las palabras del anfitrión Txus, que proclamaba que la banda empezaba su gira esa noche en el propio festival, empezó la actuación de Symbiosis, cuyo cantante, Enrique Iglesias -no, no es el de “Bailando”- , dijo ante el público que había que “apoyar al rock, que es lo que hace falta”.

Y así comenzó el concierto de esta banda cuyo sonido  a ratos recordaba a Sôber, y que supo simbiotizarse con su público el tiempo que duró su actuación, en la que sonaron temas como “Ritual”, “Segundo a Segundo” o “Aislado”, y que fue prácticamente un concierto de presentación de su próximo trabajo titulado “El sonido de una sombra”.

Tras el concierto confesaron estar “en una nube” después de la gran acogida del público getafense: “En cuanto Txus nos lo dijo no nos lo pensamos (…)  es un festival solidario, de apoyo al barrio, y es la puesta en escena de nuestro nuevo trabajo. Estamos en una nube”.

Todos los miembros de la banda –que lleva ocho años en activo- ya habían tocado en diferentes grupos, y decidieron “juntarse y aunar esfuerzos”, de ahí el nombre, Symbiosis, porque “cada uno aporta un poco de su estilo”.

Ahora, embarcados en la promoción de su nuevo disco, tienen una cita con su público el próximo 3 de octubre en la sala TRASH CAN de Madrid.

Pardaos, tributo desde el cariño y el respeto

Con el otro grupo getafense, Pardaos, llegó el final de la noche y el tributo a Los Suaves -como dice José Peine, líder de la banda getafense-, “desde el cariño y el respeto”.

Y así, sonaron temas como el mítico “Dolores se llamaba Lola”, “Mártires del rock and roll”, o “Ese día piensa en mí”, dedicada a Saturnino El Grajo, conserje de las Margaritas.

Y es que es auténtica devoción lo que Pardaos tiene por Los Suaves.

La banda de José Peine comenzó componiendo canciones para “homenajear a amigos muertos”, como a veces hacían sus ídolos, y lo que empezó como vía para “poder desahogarse” ha acabado siendo todo un éxito.

“Como ahora Los Suaves se separan, nos llaman de todos sitios para tocar”, dice el vocalista orgulloso, que asegura que la propia banda está al tanto de lo que hacen: “hablamos con Los Suaves, les hemos pedido permiso siempre cuando hemos ido a Galicia (…) siempre desde el respeto (…) Esto es pura pasión por Los Suaves”.

Esa pasión que sienten la dejaron ver durante toda su actuación, la última de la noche, a la que pusieron el broche con “Peligrosa María”, un tema que el público acabó coreando, jaleado por la banda getafense.

Un balance positivo

El resultado de la noche podría resumirse en unos artistas que lo dieron todo y un público que respondió entregándose como el que más.

Pero no solo hubo eso, porque también fue digna de elogio la labor que realizó la asociación La Regadera, encargada de recoger los alimentos que los asistentes fueron donando a lo largo del concierto, y que fueron nada más y nada menos, que tres carros de hipermercado llenos de comida y productos de primera necesidad para las familias con menos recursos del barrio.

Y así acaba la crónica de este primer festival Margaritas Rock, con la esperanza de que sea solo el primero de muchos –deseo y esperanza que comparten todos los  organizadores, artistas y varios de los asistentes-, para demostrar que los rockeros no son tan malos y que, además de amansar a las fieras, la música también sirve para solidarizarse y ayudar a quienes más lo necesitan.

 

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1 Comentario

1 Comment

  1. Alejandra

    27 septiembre, 2017 at 12:51

    Me ha gustado mucho, por el arte de la interpretación y por la solidaridad.

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