GETAFE

Impulsa Getafe denuncia ‘graves riesgos de seguridad’ en las nuevas áreas infantiles

El partido independiente denuncia, además, que no se han cumplido los pliegos del concurso ni los plazos de ejecución de las obras

El partido independiente Impulsa Getafe (IG) ha denunciado el [presunto] incumplimiento de los pliegos del Ayuntamiento para promover las nuevas áreas infantiles en los barrios de Los Molinos y Buenavista así como las normativas de seguridad en vigor para este tipo de instalaciones. En concreto, a través de una nota de prensa, han destacado algunos aspectos referentes a la seguridad, a los plazos, al incumplimiento de los pliegos y a los malos acabados de los juegos instalados.

Seguridad

Ayer día 1 de octubre, Impulsa Getafe comprobó de “primera mano que la seguridad de los elementos anclados al suelo brilla por su ausencia”. Como puede verse en las imágenes, los diversos motivos en los que se montan los niños están anclados a unos adoquines que no tienen ninguna sujeción al suelo.

Esto nos ha llevado a comprobar —han declarado desde IG—, que presuntamente pudiera no haberse cumplido en la instalación lo establecido en la normativa UNE –EN 1176, al menos en lo relativo a la información que ha de aparecer en los carteles de la instalación, así como a la inexistencia de un área de seguridad convenientemente señalizada alrededor de los elementos de juego cuya utilización conlleva movimientos o desplazamientos bruscos, como es el caso de la tirolina.

 

Plazos

En el pliego de cláusulas administrativas se recogía que estas áreas debían estar suministradas e instaladas “completamente en el plazo de (sic) máximo de setenta (70) días naturales, contados desde la formalización del correspondiente contrato”. Con esta premisa de tiempo, las empresas que concursaron hicieron ofertas de rebajas en los plazos, de forma que la adjudicataria, en su oferta, “se compromete a reducir dicho plazo en 2 semanas”, según se recoge en el acta de la Mesa de Contratación. O lo que es lo mismo, la empresa debía entregar las áreas completamente terminadas en 56 días, a contar desde la fecha de la firma del contrato, que fue el 18 de abril de 2017.

Sin embargo —desde IG muestran su extrañeza—, las obras comenzaron un mes más tarde, concretamente el 18 de mayo, debiendo terminar por tanto el 13 de junio, plazos que no se cumplieron, porque hasta el día 28 de agosto no dejó de haber movimiento en las obras, al menos en lo que concierne al área infantil del barrio de Buenavista.

Las áreas infantiles, finalmente, fueron abiertas al público el 4 de septiembre de 2017.

De esta forma, Impulsa Getafe ha constatado un retraso de al menos 76 días (desde el 13 junio al 28 agosto), lo que irremediablemente hubiera llevado aparejadas las sanciones recogidas en el propio pliego de cláusulas administrativas respecto a la demora en los plazos, totales o parciales. Estas sanciones hubieran podido ser la rescisión del contrato o la imposición de penalidades diarias “en la proporción de 0,20 de cada 1.000 euros del precio del contrato” y añadiendo que “cada vez que las penalidades por demora alcancen un múltiplo de 5 por 100 del precio del contrato” se podrá proceder a la resolución del mismo o la continuidad, pero acordando la imposición de nuevas penalidades.

A mayor abundamiento, el pliego recogía que “si el adjudicatario hubiese ofertado reducción en el plazo de ejecución”, como fue el caso, “y no cumpliese la misma, las citadas penalidades serán multiplicadas por un coeficiente igual a la puntuación obtenida en este criterio en la valoración” en el momento de la adjudicación.

Llegado a este punto, IG hace cuentas. El precio del contrato fue de 381.830,62 euros, y hagamos los supuestos en base a la “proporción de 0,20 por cada 1.000 euros” que puede referirse al 0,20%, lo que haría una penalización diaria de 763,66€. O que se refiera a 0,20€ por cada 1.000, lo que haría una penalización por día de 76,37€.

Desde IG recuerdan que estas cantidades hay que multiplicarlas por “un coeficiente igual a la puntuación obtenida por este criterio en la valoración de los criterios de adjudicación”, según recoge el pliego de cláusulas, que en este caso fue de 5 puntos.

Si “0,20” son euros, serían: 76.37 x 5 = 381,85€/día
Si “0,20” es porcentaje, son: 763,66 x 5 = 3.818,3€/día

Por lo tanto, la penalización por demora en el plazo de entrega total:

Si “0,20” se refiere a euros, serían 381,85 x 76 = 29.020,6€
Si “0,20” se refiere a porcentaje, serían 290.190,8€

Pero el pliego también estipula que hay penalizaciones cada vez que las demoras alcancen un múltiplo del 5 por 100 del precio del contrato.

Si “0,20” son euros, corresponde 1 penalización más.
Si “0,20” es porcentaje, corresponden 15 penalizaciones más.

Sin embargo, desde IG muestras su sorpresa al considerar que no deberían haber quedado en eso las sanciones que se deberían haber aplicado a la empresa adjudicataria.

Incumplimiento de los pliegos

Por otra parte, el pliego de cláusulas técnicas recogía una serie de requisitos que debían cumplir las áreas infantiles, y que Impulsa Getafe ha detectado que no se han cumplido, al menos en el área infantil de Buenavista.

En la página 2 del pliego se dice que “Las escaleras estarán provistas de contrahuella rígida”. Solo existe una escalera, y no tiene la mencionada contrahuella.

Otro requisito recogido en los pliegos dice “En gran parte de los juegos que compongan cada zona, deben existir elementos sensoriales, tales como letras y número en relieve y braille, elementos musicales… con la finalidad de que puedan ser usados por niños invidentes”. No existe en todo el recinto ni un solo elemento sensorial, nada en relieve, nada en braille, nada para hacer música. Los niños invidentes no pueden disfrutar de la instalación.

La nota de prensa de IG asegura que “los juegos estarán diseñados de manera que se garantice la visibilidad de los niños en todo momento desde el exterior del área”. Cuando un niño sube a uno de los 2 barcos, se pierde el rastro del mismo, incluso estando dentro del área al pie del barco. Es más, el niño, una vez arriba, puede bajar por cualquiera de los toboganes, cuyas salidas están en puntos distintos, perdiendo ya completamente la visibilidad del niño.

Y añade que “las áreas estarán provistas de suficientes bancos y papeleras, cuyo diseño estará integrado en la temática específica de cada área de juego”. Hay 4 bancos y 4 papeleras, insuficientes y no están dentro del área; las papeleras no están integradas en la temática.

“El diseño de los colores y formas del suelo, […] deberá poseer un elevado contenido lúdico y estará diseñado de tal forma que sea estimulante para la imaginación infantil y contribuya al desarrollo físico y mental del niño”. El suelo como puede comprobarse es simple, no tiene contenido lúdico, ni elementos para estimular la imaginación infantil, ni mucho menos aquellos que puedan contribuir al desarrollo físico salvo el de poder andar o correr por él. Por supuesto, ni un solo elemento que contribuya al desarrollo mental.

Sobre el cerramiento “el vallado perimetral dispondrá de una o varias zonas de acceso, dotadas con un sistema de seguridad contra el paso de animales (rejilla de trámex)”. Si bien es cierto que los 2 accesos cuentan con dicha rejilla, los perros grandes se la saltan, y los perros pequeños se cuelan por debajo de la valla.

Sobre la seguridad, decía el pliego “los trabajos de instalación y montaje, que asume la empresa adjudicataria, se realizarán adoptando todas las medidas de seguridad necesarias para la protección de los viandantes y usuarios de la zona, acotando la misma (si fuera necesario) durante el tiempo que duren los trabajos”. El mismo día de la inauguración, y ya por la tarde, un camión estuvo recogiendo las vallas y bases de cemento, con la simple protección de un cono de obra (se adjunta una foto donde puede verse el camión y los niños dentro de la instalación).

Estos hechos también venían recogidos en el pliego, puesto que decían “en caso de infracción comprobada en lo que respecta al cumplimiento de cualquier extremo que pueda implicar inobservancia o incumplimiento, por parte del contratista, del contenido de los pliegos” la Administración podía, indistintamente, resolver el contrato e imponer penalidades.

A día de hoy, Impulsa Getafe no tiene constancia de que se haya llevado a efecto ninguna de estas sanciones a la empresa adjudicataria.

Malos acabados

Hay una tirolina instalada en mitad del área infantil que cruza de lado a lado la misma, generando situaciones de arrollamientos e impactos entre niños.

El columpio adaptado giratorio para niños con movilidad reducida tiene un uso casi imposible, incluso para los adultos que no tienen problemas de movilidad, porque roza con el suelo. El mismo día de abrir, la policía precintó un columpio por presencia de avisperos.

Debido al riego del césped de una zona próxima y al desnivel existente, en ocasiones se inunda el área infantil, arrastrando arena al suelo de caucho.

Tenemos sospechas, —aseguran desde IG— que los columpios, al ser usados por varios niños, pueden ocasionar que choquen sus piernas unos contra otros.

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