GETAFE

El ‘cerebro de la trama púnica’ salpica al Consorcio Urbanístico Los Molinos Buenavista y al Gobierno de Pedro Castro

consorcio

 

David Marjaliza, el denominado ‘cerebro’ de la trama púnica, ha implicado directamente al Consorcio Los Molinos Buenavista, —constituido por la empresa pública Arpegio y el Ayuntamiento de Getafe el 30 de noviembre de 2001— y al gobierno local de Getafe que gestionó ambos desarrollos urbanisticos encabezado por Pedro Castro.

Todo el mundo sabía, y así lo habían denunciado promotores y gestores de cooperativas, que los Consorcios Urbanísticos, antes del de Los Molinos había estado el de Getafe Norte, funcionaban como, previo a las adjudicaciones, como ‘ventanillas’ políticas en las que se pedían «entre 500.000 y 600.000 de las antiguas pesetas por viviend». 3.000 euros por vivienda, muchos de los cuales iban a parar a la financiación de los partido implicados PSOE y PP, y otros muchos se quedaban en el camino entre las manos de los conseguidores, esa figura que se encargabar con todo el descaro del mundo de pedir la pasta y recaudarla. La declaración de Marjaliza deja claro que el concurso para la adjudicación de las viviendas era una farsa que solo amparaba el latrocinio de los políticos. Aún faltan los nombres de los conseguidores, los que recogían las «bolsas de Alcampo» y los maletines llenos de dinero, más que negro, sucio.

David Marjaliza —uno de los grandes experto en estos tejemanejes y triquiñuelas— ya había implicado al exsecretario General del PSM y exalcalde de Parla, Tomás Gómez, en el cobro de los 3.000 euros por vivienda, y ahora continúa —al hilo de su propia biografía— ‘soplando’ al fiscal y al juez los chanchullos que conoce de aquella época en la que se inflaba la burbuja a base de favores y comisiones. Marjaliza lo conoce de primera mano porque en el ‘presunto y fraudulento concurso’ obtuvo la adjudicación de cinco parcelas para construir 490 viviendas. Así, que según las cuentas, tuvo que soltar [aproximadamente] casi un millón y medio de euros. Pero ¿A quién?

La información aparecida este lunes en elconfidencia.com implica directamente a Pedro Castro, aunque la acusación contra el exalcalde y expresidente de la Federación Española de Municipio es genérica, queriendo focalizar —suponemos— el foco de corrupción en el Consorcio Urbanístico manejado asimétricamente, 60-40 por ciento, por el PP y el PSOE respectivamente. Pedro Castro ha asegurado que no conoce de nada a Marjaliza: «No lo he visto en mi vida». La única edil que formaba parte del Gobierno y de la Corporación municipal durante las adjudicaciones de parcelas en aquella época de abundancia y que sigue ejerciendo en Getafe es la ahora alcaldesa Sara Hernández, aunque aquello del reparto y del cobro de los servicios urbanísticos estuviera lejos de sus competencias, a causa de su bisoñez y escasa influencia en la cúpula que tomaba esas decisiones. Pero, es cierto, que estaba allí mientras la mesa de contratación pergeñaba, ajustaba y disponía el nombre de las empresas adjudicatarias a las golosas parcelas, aunque nadie imaginaba que tras los pagos millonarios llegaría el plof y el estallido de la burbuja. Al día de hoy, ocho años después de esas corruptelas provocadas por la codicia, numerosas parcelas están pendientes de encontrar a un promotor con arrojo y ‘espaldas’ suficientes.

En el escenario que ha empezado a describir Marjaliza hay que situar, además de a Pedro Castro y Sara Hernández, a los responsables locales de urbanismo del PP y del PSOE, a los responsables de urbanismo getafense desde que se tomó la decisión de desarrollar ambos barrios, Francisco Hita y Santos Vázquez por el PSOE, y José Luis Moreno y José Luis Vicente por el PP. El sistema elegido, el de expropiación de los terrenos, se enfrentaba radicalmente contra del sistema de gestión a través de Junta de Compensación del Bercial en el que los políticos no tocaron ‘chicha’. Y eso era mucho en una época de vacas gordas.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que realiza las investigaciones lleva tiempo recabando información sobre el convenio urbanistíco que posibilitó el desarrollo por expropiación de Los Molinos Buenavista y sobre la empresa pública Arpegio.

Francisco Granados, amigo (y socio) de Marjaliza, exconsejero de la Comunidad de Madrid y exsecretario general del PP de Madrid, fue presidente de Arpegio entre abril de 2005 y diciembre de 2007, periodo en el que se aprobaron los ‘pliegos de condiciones’ del concurso para la adjudicación de las parcelas destinadas a vivienda protegida. Tras la declaración de Marjaliza, la Guardia Civil ha podido constatar que al menos cinco de sus empresas de Marjaliza otuvieron adjudicaciones.

David Marjaliza, otrora tiburón del mundillo inmobiliario, ejerce ahora como chivato arrepentido, aunque eufemísticamente se refiere a sus acusaciones como colaboración con la justicia a cuenta de una rebaja en la condena. Además de citar ahora a Pedro Castro y al Cosorcio Los Molinos Buenavista, el ’empresario’ ha colocado en la urdimbre de la trama a políticos como Jaime González Taboada, actual consejero de Medio Ambiente y número tres del Gobierno de Cristina Cifuentes; Bartolomé González, exalcalde de Alcalá de Henares y actual diputado autonómico del PP; Eva Bórox, diputada autonómica de Ciudadanos, y Tomás Gómez.

Entre las empresas y cooperativas gestionadas por David Marjaliza favorecidas en el concurso está Lares del Sur, con suelo para 158 viviendas. En entramado de empresas y gestoras se ampliaba para no incurrir en la prohibición del pliego de que ninguna empresa tuviera más de una parcela adjudicada. Lares del Sur estaba gestionada por Gestión y Técnicas de Ordenación Urbana (GTO), cuyo accionista principal era Marjaliza. La segunda es la cooperativa Altamira, con suelo para 152 viviendas. Pagó 8,8 millones de euros por 6.000 metros cuadrados. Altamira también depende de Marjaliza. La tercera es la empresa Obrum Urbanismo y Construcciones, que pagó 4,8 millones por suelo para 93 viviendas destinadas inicialmente a una de las cooperativas de PSG. Obrum también es de Marjaliza. Hay otras dos empresas del cerebro de la Púnica, de nombre Akira Inversiones y Obras y Vías, que también tienen suelo en este ámbito de Getafe.

El Juez y la Guardia Civil están analizando la información facilitada por Marjaliza sobre sus  empresas y cómo pagaron las comisiones por las adjudicaciones de viviendas y a quién. Hay muchos a los que, tras disfrutar estos años del dinerito negro que generaron las viviendas sociales de Los Molinos Buenavista, ahora les empieza a temblar las piernas. Aquellos maletines llenos de lodo, traen estos barros. Aunque, es seguro, que no serán todos los era y los que estaban, los llamados a pagar por los pecados cometidos en la época dorada de la codicia inmobiliaria.

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1 Comentario

1 Comment

  1. pepe

    6 noviembre, 2015 at 21:11

    lO QUE PUEDE SALIR AQUÍ SI TIRAN DE LA MANTA

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