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Miguel A. Castellano [Leganemos]: «La imagen de votar mociones por separado es deleznable y resta apoyos de votantes»

Miguel-Angel-Castellano

 

El trabajo de Mercedes Condés para Leganemos se puede resumir como raquítico

Hay muchas personas que queremos continuar el trabajo que comenzamos con tanta ilusión

 

La crisis y división de Leganemos, formación que salió segunda en mayo de 2015, no es ningún secreto ya para nadie. Las discusiones y diferencias internas se han escenificado con las salidas y dimisiones de algunos concejales, votaciones por separado en los plenos o las acusaciones que se lanzan sus miembros a través de las redes sociales. ¿Se está desangrando y disolviendo el proyecto de Leganemos en estas luchas internas? O, por el contrario, ¿le harán más fuerte de cara al futuro? Una sana costumbre actual es consultar a las bases. Nosotros hemos querido hacer lo mismo. Toda vez que, en su momento, tuvimos los testimonios de concejales salientes, hemos querido, en esta oportunidad, tratar sobre la crisis de Leganemos con uno de sus militantes más conocido, Miguel Ángel Castellano.


Pregunta: ¿Cómo definirías actualmente la situación interna de Leganemos?
Respuesta: La situación actual en Leganemos no es la deseada por nadie ya sea en el Grupo Municipal como en los militantes más afines al proyecto de Leganemos. Pero, creo que, poco a poco, y con el trabajo de todos volveremos a centrarnos en lo que los más de 20.000 vecinos nos han encomendado.

P: En la vida de los partidos son normales las discusiones internas, pero, en este caso ¿se trata de una ruptura y desunión irreconciliable?
R: No creo que sea irreconciliable del todo si nos centramos en el trabajo diario y dejamos los personalismos a un lado y no intentamos imponer nuestras ideas por encima de las demás. Se podría reconducir, pero sólo bajo esa premisas.

P ¿Existe la misma sintonía cuando empezó el proyecto que ahora?
R: Cuando comienzas un trabajo nuevo, la ilusión está elevadísima, pero, claro, al cabo de un año te das cuenta de que las cosas no son tan bonitas y el nivel de exigencia que requiere es más alto del que se creía. La ilusión se torna y comienzan las decepciones. Todo eso se convierte en frustración, pero sólo sabiendo que hay mucha gente detrás de Leganemos tiene que ser suficiente para recobrar fuerzas y seguir.

P: ¿La división interna ha originado varios grupos de poder?
R: No, al revés. Había un grupo de poder y ese grupo ha sido el causante de esta división interna que bien llevada no debe de ser mala.

P: ¿Podríamos decir que desde la dimisión de Javier Blanco comienza a ser notoria la fractura en el grupo?
R: No, fue la excusa de ese grupo de poder para comenzar esta campaña de desprestigio y autodestrucción, que no sé hasta dónde la quieren llevar.

P: Adrián Sánchez, que dejó el acta un mes después, anunció en este periódico que lo dejaba por la falta de unidad y sectarismo reinante, ¿estás de acuerdo con él?
R: Sí, completamente de acuerdo. Adrián Sánchez es, sin duda, una grandísima pérdida para el activo de Leganemos. ¿A quién no le gusta rodearse de gente tan válida, honesta, humilde y de gran visión política? Sin duda, un gran baluarte para todos los que integramos este proyecto llamado Leganemos. Sólo espero y deseo que dentro de no mucho tiempo la vida nos dé la oportunidad de volver a disfrutar de su valía y calidad humana. Desde aquí quiero aprovechar para darle las gracias públicamente por su gran trabajo y dedicación.

P: ¿Qué imagen crees que se da a los ciudadanos cuando se votan mociones por separado o la forma de sentarse en el pleno?
R: La imagen es deleznable y sólo conseguimos restar apoyos de quien nos votó. Y lo peor de todo es que no se sigue la línea marcada desde los órganos ejecutivos de la organización.

P: Y las acusaciones públicas a través de redes sociales de los concejales, ¿también dañan la imagen, no?
R: Cualquier acusación pública con el fin de ensuciar la imagen de una persona, organización o colectivo me parece rastrero, pero si lo que se denuncia es algo tan grave como malos tratos, el sitio más indicado es un juzgado, porque si no lo único que quieres hacer es ensuciar la imagen pública de una organización y, en este caso, de una persona.

P: ¿Cómo lleva esto la militancia? ¿También hay división? En estos casos, como se suele decir, ¿hay que optar por apoyar a un bando o a otro?
R: Evidentemente, hay división. En mi caso, el apoyo va a quien creo que trabaja por la organización y por el mandato que nos impusieron los 20.000 vecinos con sus votos. En otras palabras, yo apoyo a quien tiene lealtad al proyecto.

P: ¿Se puede comer Podemos Leganés a Leganemos?
R: Cuando decidí trabajar por Leganemos fue por su variedad de hombres y mujeres que veníamos de sitios distintos. Yo, por ejemplo, no había militado en política de manera tan directa como ahora. Por lo tanto, creo que ni Leganemos se va a comer a Podemos ni viceversa. En Leganemos, hay quienes seguimos creyendo en la unidad popular y en un proyecto para la mayoría social. Si alguien quiere destruir esto, me tendrá de frente.

Mercedes Condés y Fran Muñoz

P: Define a estas dos personas y su trabajo: Fran Muñoz y Mercedes Condés…
R: La verdad es que, para ser justos, un perfil como el de Mercedes Condés, trabajadora del Hospital Severo Ochoa y que ha estado implicada en las movilizaciones que hubo en Leganés y más tarde en la Marea Blanca, son factores que suman a esos perfiles de gente activista en nuestra organización. Es decir, personas que saben de los problemas de la gente normal y que estaban dispuestas a cambiar su situación. Sin embargo, creo que ha dado demasiada importancia a su cargo como secretaria general de Podemos Leganés, menospreciando su obligación en Leganemos. Todo ello ha llevado a resumir su trabajo para Leganemos como raquítico.

Por otro lado, Fran Muñoz, reconocido activista en Leganés por diferentes movimientos y su trabajo en CCOO, es uno de los mejores perfiles para encabezar Leganemos, junto con Rocío Cruz. Su trabajo en Leganemos es visible, ha estado apoyando a los colectivos en lucha, como en el cierre de la fábrica de CocaCola en Fuenlabrada, el apoyo continuo a la PAH de Leganés, con los trabajadores de Roche, Bimbo… Ha dado apoyo al pueblo ecuatoriano después del terremoto, ha estado con los trabajadores del Ayuntamiento de Leganés en los diferentes conflictos presentados en esta legislatura o ha reivindicado la dignificación de las trabajadoras de limpieza…

En fin, numerosos ejemplos que hemos podido presenciar en una rendición de cuentas que se hizo a la militancia recientemente en la que otros concejales decidieron unilateralmente no rendirlas.

P: Si se repitiesen hoy las elecciones, ¿crees que Leganemos tendría los mismos resultados?
R: Hacer política ficción no es lo nuestro. Sin embargo, creo que Leganemos nació con el objetivo de trabajar para Leganés y aún nos queda mucho que demostrar. Tenemos buenos mimbres en esta organización y nos siguen impulsando los mismos objetivos que el primer día: mejorar las condiciones de vida de la mayoría social. Si esto termina de desvirtuarse en batallas internas, habremos perdido. Por ello, hay muchas personas que queremos continuar el trabajo que comenzamos con tanta ilusión.

P: Por último, como militante, ¿continúas con la misma ilusión con la que se gestó Leganemos?
R: Es cierto que no estamos en el momento álgido de las elecciones donde todo se antoja posible. Sin embargo, creo que estamos haciendo un gran camino. Hemos presentado iniciativas e impulsado propuestas que ningún otro partido había hecho hasta entonces. Hemos impulsado una auditoría ciudadana para conocer la gestión del Ayuntamiento de Leganés. Hemos impulsado dos comisiones de investigación, exigimos el cumplimiento de la ley de Memoria Histórica en nuestro municipio… Y mucho trabajo pendiente para los vecinos de Leganés que queremos impulsar durante la legislatura. Aún nos queda camino y acabamos de empezar.

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12 Comentarios

12 Comments

  1. Fran muñoz

    18 agosto, 2016 at 13:43

  2. Antonia Molina Segura

    18 agosto, 2016 at 13:48

    Al buen periodismo se le ayuda contrastando la versión expuesta con otras versiones de otros militantes conocidos. Salud.

    POR UN LEGANEMOS LIBRE DE VIOLENCIAS
    EN LEGANEMOS NO CABEN CIERTAS ACTITUDES

    El primer artículo del Código Ético de LEGANEMOS dice así: “Defender la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en los ámbitos social, político e institucional de nuestra sociedad, avanzando hacia la resolución práctica de los conflictos y en contra de todo tipo de violencia.” Por ello, después de poco más de un año en las instituciones, el incumplimiento de este artículo es evidente y la situación en la que se halla el grupo municipal de LEGANEMOS resulta alarmante y triste.

    Durante los últimos meses la convivencia en el grupo municipal, y como reacción, en la coordinadora y en la asamblea, ha ido degradándose hasta hacer insostenible la situación e imposible el trabajo colectivo que se exige a las personas que lo componen. Las causas de esta situación se llevan denunciando en los diferentes espacios de LEGANEMOS desde la asamblea del 1 junio, día de la dimisión de Javier Blanco de su cargo de concejal: las actitudes violentas del portavoz del grupo, Fran Muñoz, con la complicidad de una de las concejalas, Eva Martínez.

    Recientemente LEGANEMOS ha sufrido la dimisión de un concejal (Javier Blanco), de una auxiliar (Susana Alvarado) y la baja médica de una concejala (Rocío Cruz) a causa del clima que se vive en el grupo municipal. Asimismo, se han dado numerosas dimisiones en la coordinadora y la baja de muchas de las personas inscritas. En las cartas de dimisión presentadas y en las intervenciones de las últimas asambleas cinco de los ocho miembros del grupo municipal dejaron claro que eran víctimas de hostigamiento, intimidación y faltas de respeto constantes por parte del portavoz del grupo: insultos, agresiones verbales, mofas, etc.

    Esta situación tiene graves consecuencias para la salud física y mental de las personas que lo sufren, y supone una grave vulneración no sólo de nuestro código ético, sino también de los derechos humanos y de las normas morales más básicas, que velan por el respeto a la dignidad de toda persona. Pero además tiene una importante consecuencia para la política de nuestra ciudad, ya que imposibilita trabajar adecuadamente y sacar adelante las medidas que los votantes de LEGANEMOS confiaban que este grupo pusiera en marcha.

    La situación se ve agravada en la medida en que una creciente falta de transparencia en la organización dificulta la denuncia. Los vídeos de las últimas asambleas, donde se pueden escuchar los testimonios que aquí se refieren, no son públicos, a pesar de que se ha solicitado por escrito su publicación. Asimismo, las actas de las reuniones de la coordinadora tampoco son públicas y el funcionamiento de grupo municipal resulta un misterio para la mayoría de los inscritos e inscritas de LEGANEMOS. No se comprende que LEGANEMOS exija la grabación y actas de reuniones con otras fuerzas políticas para hacerlas públicas (transparencia) y nuestros debates, con sus grabaciones y actas, no puedan ser conocidos por la ciudadanía.

    Esto se suma a una grave carencia de funcionamiento democrático que se caracteriza por el uso instrumental de los diferentes documentos del partido para frenar las medidas orientadas a solucionar el problema y para proteger a un presunto acosador (por ejemplo, la dilatación a la hora de constituir una comisión de garantías en la que puedan ser expuestos los hechos y pruebas y depurar las responsabilidades a las que hubiere lugar, posteriormente la banalización de las acusaciones lanzando otras tantas peticiones de apertura de expediente que saturen una hipotética
    comisión y finalmente aprobar un documento que no pasó por la asamblea en el que se obliga a los concejales a no hablar de lo que ha pasado en el último año en LEGANEMOS bajo la amenaza de una penalización).

    En algunas asambleas se nos ha acusado a quienes hemos puesto este problema encima de la mesa de traer temas personales a un espacio político o de ser excesivamente emocionales en un entorno en el que eso no toca. Sin embargo, esto no es sólo un problema personal, es un problema político, y lo es por varios motivos: en primer lugar, el cuidado de las personas, el respeto, las relaciones sanas dentro de cualquier organización forman parte de la agenda política. En segundo lugar, no podemos exigir una nueva política que sea más sensible, más cercana y más feminista si, a la vez, permitimos que las actitudes violentas, ofensivas y dominantes campen a sus anchas en nuestros órganos internos: ejemplo de ello son las declaraciones públicas de Fran Muñoz achacando la dimisión de Javier Blanco a un carácter demasiado débil, lo que no es sólo una culpabilización de la víctima, sino una deleznable defensa de la tradición política más rancia y agresiva contra la cual nos posicionamos radicalmente. En tercer lugar, permitir este tipo de actitudes en el interior, pero pretender defender los derechos de las más vulnerables de la sociedad, pretender que nuestro objetivo es luchar contra la violencia que el sistema ejerce contra las personas sin recursos no es más que una muestra de cinismo e hipocresía que no se debería tolerar.

    En todo caso de acoso existe un elemento fundamental que es el silencio cómplice de los que contemplan lo que ocurre, pero no lo cuentan. Hemos sido, en mayor o menor medida, culpables de esa complicidad, hemos dado cobijo a personas violentas antes las que deberíamos habernos plantado. En este momento decimos basta: basta de violencia, basta de maltrato, basta de dar cobijo a quien no nos representa, sino que nos avergüenza cada día con su forma de actuar. Reiteramos que la organización es conocedora de esta situación que ya se describió en la pasada Asamblea del 1 de junio y que ya se deberían haber adoptado las medidas necesarias para solventar esta situación.

    Decimos que basta ya de esta dinámica y reconocemos que el clima de hostilidad del grupo municipal hace imposible que se lleve a cabo un trabajo sano, positivo y útil para la ciudadanía de Leganés. Por ello, por el bien de nuestras compañeras y compañeros, pero también porque queremos ser representantes decentes de quienes nos votaron y de todos los vecinos y vecinas de la ciudad, exigimos el fin de esta situación de hostigamiento; creemos que el camino más eficaz hacia ese objetivo, considerando las acusaciones de Fran Muñoz de que todo esto se trata de una “lucha por el poder”, es recoger la propuesta que lanzó Rocío Cruz en respuesta a esta acusación: en la que da un paso adelante poniendo por delante los intereses de la organización a los intereses personales, con la propuesta de la dimisión de los cuatro concejales restantes que fueron elegidos en mayo (Fran Muñoz, Rocío Cruz, Mercedes Condés y Eva Martínez) para poder conformar un nuevo grupo municipal que trabaje desde el respeto mutuo y el cuidado y pueda llevar a cabo las políticas que Leganés se merece.

    Creamos LEGANEMOS para contribuir a cambiar la realidad local, para acabar con viejas políticas, para dar voz a las ciudadanas y ciudadanos, por otra forma de hacer política, porque creemos tener un discurso político, un proyecto de ciudad, porque nuestras prioridades pasan por las políticas sociales, de participación y transformación… y en todo ello seguimos empeñados.

    Leganés, de julio de 2016

  3. Fran muñoz

    18 agosto, 2016 at 13:49

    POR UN LEGANEMOS LIBRE DE VIOLENCIAS
    EN LEGANEMOS NO CABEN CIERTAS ACTITUDES
    El primer artículo del Código Ético de LEGANEMOS dice así: “Defender la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en los ámbitos social, político e institucional de nuestra sociedad, avanzando hacia la resolución práctica de los conflictos y en contra de todo tipo de violencia.” Por ello, después de poco más de un año en las instituciones, el incumplimiento de este artículo es evidente y la situación en la que se halla el grupo municipal de LEGANEMOS resulta alarmante y triste.
    Durante los últimos meses la convivencia en el grupo municipal, y como reacción, en la coordinadora y en la asamblea, ha ido degradándose hasta hacer insostenible la situación e imposible el trabajo colectivo que se exige a las personas que lo componen. Las causas de esta situación se llevan denunciando en los diferentes espacios de LEGANEMOS desde la asamblea del 1 junio, día de la dimisión de Javier Blanco de su cargo de concejal: las actitudes violentas del portavoz del grupo, Fran Muñoz, con la complicidad de una de las concejalas, Eva Martínez.
    Recientemente LEGANEMOS ha sufrido la dimisión de un concejal (Javier Blanco), de una auxiliar (Susana Alvarado) y la baja médica de una concejala (Rocío Cruz) a causa del clima que se vive en el grupo municipal. Asimismo, se han dado numerosas dimisiones en la coordinadora y la baja de muchas de las personas inscritas. En las cartas de dimisión presentadas y en las intervenciones de las últimas asambleas cinco de los ocho miembros del grupo municipal dejaron claro que eran víctimas de hostigamiento, intimidación y faltas de respeto constantes por parte del portavoz del grupo: insultos, agresiones verbales, mofas, etc.
    Esta situación tiene graves consecuencias para la salud física y mental de las personas que lo sufren, y supone una grave vulneración no sólo de nuestro código ético, sino también de los derechos humanos y de las normas morales más básicas, que velan por el respeto a la dignidad de toda persona. Pero además tiene una importante consecuencia para la política de nuestra ciudad, ya que imposibilita trabajar adecuadamente y sacar adelante las medidas que los votantes de LEGANEMOS confiaban que este grupo pusiera en marcha.
    La situación se ve agravada en la medida en que una creciente falta de transparencia en la organización dificulta la denuncia. Los vídeos de las últimas asambleas, donde se pueden escuchar los testimonios que aquí se refieren, no son públicos, a pesar de que se ha solicitado por escrito su publicación. Asimismo, las actas de las reuniones de la coordinadora tampoco son públicas y el funcionamiento de grupo municipal resulta un misterio para la mayoría de los inscritos e inscritas de LEGANEMOS. No se comprende que LEGANEMOS exija la grabación y actas de reuniones con otras fuerzas políticas para hacerlas públicas (transparencia) y nuestros debates, con sus grabaciones y actas, no puedan ser conocidos por la ciudadanía.
    Esto se suma a una grave carencia de funcionamiento democrático que se caracteriza por el uso instrumental de los diferentes documentos del partido para frenar las medidas orientadas a solucionar el problema y para proteger a un presunto acosador (por ejemplo, la dilatación a la hora de constituir una comisión de garantías en la que puedan ser expuestos los hechos y pruebas y depurar las responsabilidades a las que hubiere lugar, posteriormente la banalización de las acusaciones lanzando otras tantas peticiones de apertura de expediente que saturen una hipotética comisión y finalmente aprobar un documento que no pasó por la asamblea en el que se obliga a los concejales a no hablar de lo que ha pasado en el último año en LEGANEMOS bajo la amenaza de una penalización).
    En algunas asambleas se nos ha acusado a quienes hemos puesto este problema encima de la mesa de traer temas personales a un espacio político o de ser excesivamente emocionales en un entorno en el que eso no toca. Sin embargo, esto no es sólo un problema personal, es un problema político, y lo es por varios motivos: en primer lugar, el cuidado de las personas, el respeto, las relaciones sanas dentro de cualquier organización forman parte de la agenda política. En segundo lugar, no podemos exigir una nueva política que sea más sensible, más cercana y más feminista si, a la vez, permitimos que las actitudes violentas, ofensivas y dominantes campen a sus anchas en nuestros órganos internos: ejemplo de ello son las declaraciones públicas de Fran Muñoz achacando la dimisión de Javier Blanco a un carácter demasiado débil, lo que no es sólo una culpabilización de la víctima, sino una deleznable defensa de la tradición política más rancia y agresiva contra la cual nos posicionamos radicalmente. En tercer lugar, permitir este tipo de actitudes en el interior, pero pretender defender los derechos de las más vulnerables de la sociedad, pretender que nuestro objetivo es luchar contra la violencia que el sistema ejerce contra las personas sin recursos no es más que una muestra de cinismo e hipocresía que no se debería tolerar.
    En todo caso de acoso existe un elemento fundamental que es el silencio cómplice de los que contemplan lo que ocurre, pero no lo cuentan. Hemos sido, en mayor o menor medida, culpables de esa complicidad, hemos dado cobijo a personas violentas antes las que deberíamos habernos plantado. En este momento decimos basta: basta de violencia, basta de maltrato, basta de dar cobijo a quien no nos representa, sino que nos avergüenza cada día con su forma de actuar. Reiteramos que la organización es conocedora de esta situación que ya se describió en la pasada Asamblea del 1 de junio y que ya se deberían haber adoptado las medidas necesarias para solventar esta situación.
    Decimos que basta ya de esta dinámica y reconocemos que el clima de hostilidad del grupo municipal hace imposible que se lleve a cabo un trabajo sano, positivo y útil para la ciudadanía de Leganés. Por ello, por el bien de nuestras compañeras y compañeros, pero también porque queremos ser representantes decentes de quienes nos votaron y de todos los vecinos y vecinas de la ciudad, exigimos el fin de esta situación de hostigamiento; creemos que el camino más eficaz hacia ese objetivo, considerando las acusaciones de Fran Muñoz de que todo esto se trata de una “lucha por el poder”, es recoger la propuesta que lanzó Rocío Cruz en respuesta a esta acusación: en la que da un paso adelante poniendo por delante los intereses de la organización a los intereses personales, con la propuesta de la dimisión de los cuatro concejales restantes que fueron elegidos en mayo (Fran Muñoz, Rocío Cruz, Mercedes Condés y Eva Martínez) para poder conformar un nuevo grupo municipal que trabaje desde el respeto mutuo y el cuidado y pueda llevar a cabo las políticas que Leganés se merece.
    Creamos LEGANEMOS para contribuir a cambiar la realidad local, para acabar con viejas políticas, para dar voz a las ciudadanas y ciudadanos, por otra forma de hacer política, porque creemos tener un discurso político, un proyecto de ciudad, porque nuestras prioridades pasan por las políticas sociales, de participación y transformación… y en todo ello seguimos empeñados.
    Leganés, de julio de 2016

  4. Juan

    18 agosto, 2016 at 13:50

    POR UN LEGANEMOS LIBRE DE VIOLENCIAS
    EN LEGANEMOS NO CABEN CIERTAS ACTITUDES
    El primer artículo del Código Ético de LEGANEMOS dice así: “Defender la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en los ámbitos social, político e institucional de nuestra sociedad, avanzando hacia la resolución práctica de los conflictos y en contra de todo tipo de violencia.” Por ello, después de poco más de un año en las instituciones, el incumplimiento de este artículo es evidente y la situación en la que se halla el grupo municipal de LEGANEMOS resulta alarmante y triste.
    Durante los últimos meses la convivencia en el grupo municipal, y como reacción, en la coordinadora y en la asamblea, ha ido degradándose hasta hacer insostenible la situación e imposible el trabajo colectivo que se exige a las personas que lo componen. Las causas de esta situación se llevan denunciando en los diferentes espacios de LEGANEMOS desde la asamblea del 1 junio, día de la dimisión de Javier Blanco de su cargo de concejal: las actitudes violentas del portavoz del grupo, Fran Muñoz, con la complicidad de una de las concejalas, Eva Martínez.
    Recientemente LEGANEMOS ha sufrido la dimisión de un concejal (Javier Blanco), de una auxiliar (Susana Alvarado) y la baja médica de una concejala (Rocío Cruz) a causa del clima que se vive en el grupo municipal. Asimismo, se han dado numerosas dimisiones en la coordinadora y la baja de muchas de las personas inscritas. En las cartas de dimisión presentadas y en las intervenciones de las últimas asambleas cinco de los ocho miembros del grupo municipal dejaron claro que eran víctimas de hostigamiento, intimidación y faltas de respeto constantes por parte del portavoz del grupo: insultos, agresiones verbales, mofas, etc.
    Esta situación tiene graves consecuencias para la salud física y mental de las personas que lo sufren, y supone una grave vulneración no sólo de nuestro código ético, sino también de los derechos humanos y de las normas morales más básicas, que velan por el respeto a la dignidad de toda persona. Pero además tiene una importante consecuencia para la política de nuestra ciudad, ya que imposibilita trabajar adecuadamente y sacar adelante las medidas que los votantes de LEGANEMOS confiaban que este grupo pusiera en marcha.
    La situación se ve agravada en la medida en que una creciente falta de transparencia en la organización dificulta la denuncia. Los vídeos de las últimas asambleas, donde se pueden escuchar los testimonios que aquí se refieren, no son públicos, a pesar de que se ha solicitado por escrito su publicación. Asimismo, las actas de las reuniones de la coordinadora tampoco son públicas y el funcionamiento de grupo municipal resulta un misterio para la mayoría de los inscritos e inscritas de LEGANEMOS. No se comprende que LEGANEMOS exija la grabación y actas de reuniones con otras fuerzas políticas para hacerlas públicas (transparencia) y nuestros debates, con sus grabaciones y actas, no puedan ser conocidos por la ciudadanía.
    Esto se suma a una grave carencia de funcionamiento democrático que se caracteriza por el uso instrumental de los diferentes documentos del partido para frenar las medidas orientadas a solucionar el problema y para proteger a un presunto acosador (por ejemplo, la dilatación a la hora de constituir una comisión de garantías en la que puedan ser expuestos los hechos y pruebas y depurar las responsabilidades a las que hubiere lugar, posteriormente la banalización de las acusaciones lanzando otras tantas peticiones de apertura de expediente que saturen una hipotética comisión y finalmente aprobar un documento que no pasó por la asamblea en el que se obliga a los concejales a no hablar de lo que ha pasado en el último año en LEGANEMOS bajo la amenaza de una penalización).
    En algunas asambleas se nos ha acusado a quienes hemos puesto este problema encima de la mesa de traer temas personales a un espacio político o de ser excesivamente emocionales en un entorno en el que eso no toca. Sin embargo, esto no es sólo un problema personal, es un problema político, y lo es por varios motivos: en primer lugar, el cuidado de las personas, el respeto, las relaciones sanas dentro de cualquier organización forman parte de la agenda política. En segundo lugar, no podemos exigir una nueva política que sea más sensible, más cercana y más feminista si, a la vez, permitimos que las actitudes violentas, ofensivas y dominantes campen a sus anchas en nuestros órganos internos: ejemplo de ello son las declaraciones públicas de Fran Muñoz achacando la dimisión de Javier Blanco a un carácter demasiado débil, lo que no es sólo una culpabilización de la víctima, sino una deleznable defensa de la tradición política más rancia y agresiva contra la cual nos posicionamos radicalmente. En tercer lugar, permitir este tipo de actitudes en el interior, pero pretender defender los derechos de las más vulnerables de la sociedad, pretender que nuestro objetivo es luchar contra la violencia que el sistema ejerce contra las personas sin recursos no es más que una muestra de cinismo e hipocresía que no se debería tolerar.
    En todo caso de acoso existe un elemento fundamental que es el silencio cómplice de los que contemplan lo que ocurre, pero no lo cuentan. Hemos sido, en mayor o menor medida, culpables de esa complicidad, hemos dado cobijo a personas violentas antes las que deberíamos habernos plantado. En este momento decimos basta: basta de violencia, basta de maltrato, basta de dar cobijo a quien no nos representa, sino que nos avergüenza cada día con su forma de actuar. Reiteramos que la organización es conocedora de esta situación que ya se describió en la pasada Asamblea del 1 de junio y que ya se deberían haber adoptado las medidas necesarias para solventar esta situación.
    Decimos que basta ya de esta dinámica y reconocemos que el clima de hostilidad del grupo municipal hace imposible que se lleve a cabo un trabajo sano, positivo y útil para la ciudadanía de Leganés. Por ello, por el bien de nuestras compañeras y compañeros, pero también porque queremos ser representantes decentes de quienes nos votaron y de todos los vecinos y vecinas de la ciudad, exigimos el fin de esta situación de hostigamiento; creemos que el camino más eficaz hacia ese objetivo, considerando las acusaciones de Fran Muñoz de que todo esto se trata de una “lucha por el poder”, es recoger la propuesta que lanzó Rocío Cruz en respuesta a esta acusación: en la que da un paso adelante poniendo por delante los intereses de la organización a los intereses personales, con la propuesta de la dimisión de los cuatro concejales restantes que fueron elegidos en mayo (Fran Muñoz, Rocío Cruz, Mercedes Condés y Eva Martínez) para poder conformar un nuevo grupo municipal que trabaje desde el respeto mutuo y el cuidado y pueda llevar a cabo las políticas que Leganés se merece.
    Creamos LEGANEMOS para contribuir a cambiar la realidad local, para acabar con viejas políticas, para dar voz a las ciudadanas y ciudadanos, por otra forma de hacer política, porque creemos tener un discurso político, un proyecto de ciudad, porque nuestras prioridades pasan por las políticas sociales, de participación y transformación… y en todo ello seguimos empeñados.
    Leganés, de julio de 2016

  5. Antonia Molina Segura

    18 agosto, 2016 at 16:15

    Saludos
    he dejado un comentario
    y veo la pluralidad objetiva de este periódico; Nula.
    me gustaría saber porque no se ha publicado mi comentario.
    gracias

    • JUAN M. ALCALÁ

      18 agosto, 2016 at 19:11

      Todos los comentarios que se realizan en http://www.elbuzon.es se publican tras pasar por un proceso previo de aprobación como sucede en la mayoría delos medios. Si entiendes que eso demuestra la nula pluralidad objetiva de este periódico, es una apreciación tuya [que lamentamos]. Sin embargo, a pesar de no ser estrictamente comentarios sino una consigna, un mismo documento, que sepropaga desde distintas direcciones de internet con nombres y correos distintos. para difundir un manifiesto, a pesar de ello, hemos decidido publicarlos; precisamente, para evitar que alguien pueda creer en la parcialidad del medio.

  6. Jacinto

    18 agosto, 2016 at 16:31

    Cuando solamente se escucha a una parte del conflicto, es muy difícil acertar con la realidad de lo que ocurre.

  7. Fran Muñoz

    19 agosto, 2016 at 13:40

    El comentario que se me atribuye más arriba no es mío. Ruego se elimine y no se usurpe mi nombre con fines mal intencionados. Estas prácticas son deleznables.
    Un saludo

    • JUAN M. ALCALÁ

      19 agosto, 2016 at 13:58

      Efectivamente Fran. Ya lo anoté en un comentario interior. Se trata de consignas desde una misma ip. Creo que todo el mundo sabe que ‘ese fran muñoz’ no eres tú. Debes disculpar que no lo borremos. Si necesitas la dirección de internet para tomar medidas legales por la usurpación, nos lo haces llegar a través del correo [redaccion@elbuzon.es]. Un saludo

  8. Rocío Cruz Jiménez

    20 agosto, 2016 at 18:09

    Quier manifestar mi absoluto rechazo a que se usurpe el nombre de una persona para colgar cualquier comentario público. Coincido con el afectado en que es deleznable y condeno radicalmente tal tipo de prácticas. Rocío Cruz Jiménez

  9. Nak

    21 agosto, 2016 at 11:21

    Vuelvo a intentar mandar un comentario, el 19 lo intenté pero seguramente hice algo mal. Personalmente estoy totalmente en contra de suplantar la identidad de nadie y en este sentido me sitúo al lado del afectado, me parece que no es algo aceptable para conseguir lo que nos estamos jugando, devolver la dignidad a Leganemos, y si me encontrase con quien lo ha hecho se lo diría igualmente. Afortunadamente la gente que defiende el manifiesto arriba expuesto está en contra de estas prácticas. También entiendo que sería injusto juzgar al todo por una parte.El grupo que denuncia prácticas incompatibles con el código ético del partido no utiliza estas herramientas, por lo que este es un hecho puntual de alguien en particular que para nada define al grupo de personas a las que pertenezco.
    Nacho Alcalde.

  10. Mercedes Condés Obón

    21 agosto, 2016 at 12:19

    Expreso mi más firme rechazo a que se hagan comentarios públicos en nombre de otra persona, con ello solo provocamos una gran confusión en terceras personas. No es necesario esconderse detrás de otro nombre ni usurpar el de nadie para que cada uno se identifique con sus palabras y opiniones, opiniones muy respetables todas ellas.

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