LEGANÉS

‘Por el amor de Dios’

Ilustración sobre una postal antigua de la Iglesia de San Salvador de Leganés. Foto: Laboratorio F. Alberto

Hoy, apenas hay a las puertas de los templos seres humanos que pidan una limosna “por amor de Dios” hasta en Misericordia lo retrata a la perfección Benito Pérez Galdós, hasta se luchaba por la puerta principal, como vimos luchar por los semáforos de circulación en Madrid, para sacar una limosna por limpiar el parabrisas de un vehículo.

En la actualidad, todo eso ha cedido como cedieron los grandes males de algunas enfermedades hoy casi desparecidas, el tiempo lo mata todo, o lo adormece, ya no vemos rostros con las señales brutales de la Viruela. Pero la pobreza sigue ahí, y también la picaresca, que se da más en los políticos que en el ciudadano común, según el  porcentaje de unos y otros.

Y si uno vuelve al libro tercero de la primera parte de Guzmán de Alfarache, (capítulo VI), se observa  al margen de las hipérboles del autor, como hasta en Roma surgía la hambruna, y con ella, la necesidad de pedir, hasta el pícaro se hiere las piernas para dar compasión de los ciudadanos, porque ya dijeron los filósofos antiguos, que Dios creó a los pobres para los ricos, y los ricos para los pobres en este asunto.

Tan ilustre sevillano se adelantó a Cervantes y su Quijote, teniendo la misma edad, en su Guzmanillo, y como ya advirtió el Buscón “no se cambia de estado, si no se cambia de vida y de costumbre” esa costumbre de querer lo ajeno, y hasta lo de todos.

“Por el amor de Dios” viene a colación sobre la presión del PP al PSOE leganense sobre la subvención para el arreglo de nuestra Iglesia del Salvador (medio millón de Euros) si a esto le sumamos los presuntos dos millones y medios de subvención al Club de Fútbol Leganés, según informó un medio, y en el espejo de enfrente, el premio que nos dieron con razón o sin ella de, “Corazón de Piedra” por nuestra inversión en Servicios Sociales, si a todo ello le añadimos sentencias por errores que tenemos que pagar, no es extraño esa copla simple de este aprendiz de poeta:

En subvenciones al Lega
y obras en el Salvador,
en Leganés ya ni llega
para el tiesto ni la flor.
Vivimos así sin freno
aunque se apruebe en el pleno.
Hasta el asfalto se siega…
y es tan magno el error,
que un PP ¿por devoto?
lo impone buscando el voto
de la oración y el fervor.
Tres millones es la entrega
entre la Iglesia y el Lega.

Sí, es una hipérbole, ni la planta ni la flor, hay que exagerar para que vean con claridad.

Sólo pido a los políticos todos, que piensen en ese “amor de Dios” que ya no se dice, pero se siente, porque decía el maestro Mateo Alemán ya en 1599, creyentes, agnósticos o ateos, “lo que se pide por amor de Dios, le convierte a Dios en el deudor de la limosna entregada” Pero a pesar de lo citado, una y mil veces he dicho que es necesaria una mejor política social, unas pensiones en las que no se pierda en IPC, todo ello, por filantropía, y para no mezclar a Dios en políticas humanas, y en especial en la iniquidad que se produce en los ciudadanos, y, ¿”aunque sólo hubiera diez?”, como preguntó Abraham al ángel exterminador camino de Sodoma y Gomorra ¿y si hubieras sólo diez menesterosos? ni con esos callaríamos ante los poderes públicos.

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