GETAFE

El Getafe CF pierde el pleito por el antiguo convenio y firma uno que le permitiría comprar el Coliseo y la Ciudad Deportiva

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Con fecha 2 de noviembre el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) dictaba sentencia en el litigio que mantenían el Ayuntamiento de Getafe y el Getafe CF SAD. Al final, la suerte ha cambiado, al desestimar el recurso de apelación interpuesto por el Club de Fútbol en su totalidad y admitir el presentado por el Ayuntamiento.

Finalmente, los tres millones y medio que lereconocían al Getafe CF en primera instancia se han quedado en nada. El Ayuntamiento no deberá abonar ninguna cantidad al Club con la sentencia que extingue definitivamente el convenio firmado entre las partes en el año 2011 cuando Pedro Castro ostentaba la alcaldía. Lo extraordinario de la disputa que mantiene Ángel Torres con el Ayuntamiento, además de haber visto cómo volaban esos 3,5 millones de euros que un tribunal le reconocía en enero de este año, es que el mismo día 2 de noviembre se firmaba el «convenio de colaboración entre el Club y el Ayuntamiento de Getafe» con una duración de cuatro años prorrogable a otros cuatro años más, salvo las causas de resolución que se especifican.

Hasta ahí resulta estrictamente casual la coincidencia de fechas, aunque permanece una cierta duda. ¿Había que firmar el convenio con tanta premura? ¿Conocía alguna de partes el contenido de la sentencia en el momento de firmar el convenio?

Al margen de las suspicacias que genera la precipitada firma del convenio el mismo día de la sentencia, hay que hacer mención al contenido del documento. Y sorprende, nada más acabar con la representación de las partes y el exponendo generalista, una exhaustiva información a base de cuadros que detalla el valor de los diferentes instalaciones que utiliza el Getafe Club de Fútbol. Unos importes que no están respaldados por una tasación oficial sino que reproducen las cifran que figuran en el inventario municipal.

Así, se constata que el Coliseum ‘Alfonso Pérez, con una superficie de 23.443 metros cuadrados de superficie y una capacidad para 16.1187 espectadores sentados está valorado en casi seis millones de euros [5.969.048]. A continuación detalla, como unidades aisladas seis campos, uno con un valor de 571.790 euros, cuatro de 402.816 y uno de 100.704 euros. En total 2.283.758 euros. También valora los vestuarios, cafetería y otras edificaciones con un valor total de 58.938 euros.

Resumiendo en una cifra total, la valoración del coliseo y del resto de instalaciones y campo de la Ciudad Deportiva está valorado en 8.311.744 euros.

El convenio recoge que el Ayuntamiento autoriza «el uso y disfrute en exclusiva de las instalaciones». También recoge párrafos de entretenimiento como es el dedicado a las entradas y el palco. Textualmente: «El palco presidencial será presidido por la señora [presidenta, claro] alcaldesa de Getafe, y el presidente del Getafe CF. Teniendo ambos la facultad de invitar al mismo a las personas que considere oportunas. Al Ayuntamiento le corresponderán 11 invitaciones para el palco».

El Getafe CF podrá explotar para sí la publicidad aunque tendrá que poner a disposición del Ayuntamiento ‘gratis’ cuatro ‘espacios publicitarios (2 en fachadas y 2 en corner), además de reproducir en los videomarcadores y por megafonía [al menos tres veces por partido] las campañas institucionales que facilite el Ayuntamiento.

También se queda con la explotación de los espacios hosteleros y la cafetería; aunque eso sí, el Getafe CF «tendrá que exhibir una lista de precios y tener a disposición del público un libro de reclamaciones». El Getafe podrá ceder o subarrendar total o parcialmente a terceros la explotación de los espacios
hosteleros.

Escuela de fútbol

Entre las onerosas obligaciones del se cita que el Club mantendrá una escuela de fútbol con deportistas «preferentemente de la localidad con un mínimo, entre federados y ligas locales, de 500 niños. Además, el Getafe cederá 25 plazas becadas para las familias más desfavorecidas» (que falte el pan, pero el fútbol, no; por dios].

Además deberá, no construir un campo de fútbol como se ha difundido, «abonar el importe de la colocación de césped artificial en un campo de fútbol 11 en un lugar donde designe el Ayuntamiento». No es lo mismo ni vale igual.

Y para que no parezcan pocas las obligaciones del Club de Fútbol, el Getafe se compromete a «enviar una representación del primer equipo al evento que se celebra del día de Reyes, a la visita al Hospital, a la entrega de premios y a otros eventos de interés municipal».

En cuanto al mantenimiento, se diseña un varapalo para los intereses de los vecinos. El Ayuntamiento se compromete, durante la vigencia del contrato, a efectuar obras de mejora y
mantenimiento en la Ciudad Deportiva y el Coliseo como «mejoras de los aseos, vestuarios, saneamiento, iluminación, vallas perimetrales de los campos de fútbol».

Y sigue el despilfarro,… «construir una nueva grada y vestuario para el campo 2 de césped natural con el soterramiento de las lineas de alta tensión que sobrevuelan la instalación». Enterrar la alta tensión es dinero, mucho dinero…

Los consumos

Los consumos de agua, gas o electricidad correrán a cargo del Getafe CF, teniendo la obligación de poner a nombre del club los contratos de dichos servicios. Hasta ahora el titular y el
‘pagano’ de los suministros es el Ayuntamiento de Getafe.  Desde el pasado 2 de noviembre, hasta que se cambie la titularidad, el club deberá ingresar dicho coste, compensar con los créditos que puedan existir a favor del Getafe CF SAD o financiando las  actividades que designe el Ayuntamiento de tipo cultura, deportivo o de interés para la ciudadanía.

 

Nombre y uso

«El Getafe CF SAD no podrá modificar su actual nombre, en el que siempre deberá aparecer la denominación de Getafe». Se trata de un gran logro para el Ayuntamiento; salvo lo que posteriormente se dispone.

El Getafe podrá cambiar el nombre del Coliseo Alfonso Pérez o la Ciudad Deportiva solo con la condición de comunicarlo y compartir con el Ayuntamiento el 25 por ciento de las cantidades que pudiera aportar un presunto patrocinador.

Por otra parte, el Getafe podrá explotar a su criterio el Estadio o la Ciudad Deportiva, arrendándolo o cediéndolo lucrativamente para otros eventos como conciertos o espectáculos. Además, los días de competición o evento autorizado, el Ayuntamiento «facilitará» el acotamiento de la zona exterior de aparcamiento.

El convenio tiene una vigencia de cuatro años salvo que el Getafe CF descienda a segunda división B, quedando sin efecto al año siguiente de esa luctuosa situación deportiva. En caso contrario, se renovará por otros cuatros años, es decir hasta el año 2024.

Causas de resolución

Cuando parecía que todo estaba dicho. Llega el momento culminante para preparar la jugada del penalti. Entre las causas de resolución, además de las consabidas como el incumplimiento del convenio, el mutuo acuerdo o la finalización del plazo de ocho años aparece una condición realmente curiosa: «por la venta de las instalaciones en pública concurrencia». No me lo puedo creer han pensado los que nos criticaban por no contrastar cuando ellos solo han escuchado la voz de la alcaldesa que defiende los servicios públicos pero lo privatiza todo y que, a hurtadillas, de forma torticera ha planeado la venta de la mayor instalación deportiva de la ciudad.

El Coliseo y la ciudad Deportiva, ojo a los que defienden lo público, se podrían vender por poco más de ocho millones de euros. Es posible que no sea ilegal, pero éticamente… deja que desear si lo asociamos a la cláusula final. Al club, por otra parte, le concede un valor añadido que ahora, sujeto a las veleidades de la competición no tiene. Un club, con un estadio y unas instalaciones de esa magnitud sí valdría treinta o cuarenta millones de euros. A lo que habría que añadir la posibilidad de construir más establecimientos de restauración, un hotel, una clínica deportiva, una escuela de alto rendimiento u otros equipamientos compatibles con la actividad de un club de Fútbol.

Para zanjar definitivamente cualquier duda sobre las intenciones últimas del Convenio, el punto 6 lo aclara: Posibilidad de enajenación del Estadio. Y no lo inventamos; absolutamente contrastado. Y antes de un año. «El gobierno municipal se compromete a elevar a Pleno, en un plazo que no excederá el primer año natural de vigencia del convenio (antes del 2 de noviembre de 2017) el debate sobre la enajenación o permuta de las instalaciones… mediante pública concurrencia y por el procedimiento y precio de mercado que se fije por los servicios municipales».

Si imaginamos que, solo la insinuación del atropello, la
propuesta hubiera sido formulada por el anterior alcalde, el popular Juan Soler, habría sucumbido atado un palo, untado con brea y asándose tan ricamente al calor de la furia y el ardor del frente izquierdista y socialdemócrata. Sin embargo, hasta los ‘troskos’ del ayuntamiento creen que «se trata de un buen convenio, aunque mejorable». ¡A dónde hemos ido a parar alma de cántaro! El Pleno podría votar en contra de la proposición de la Alcaldesa. Todo a su tiempo para ver cómo se posicionan los distintos grupos políticos, asociaciones de vecinos y entidades ciudadanas.

Disposiciones finales y justificación

¿Está todo dicho, además de lo grave y gordo que se deduce hasta el momento de la lectura del documento? No. Dice, en su disposición final primera que «en la actualidad se encuentra pendiente de resolución judicial los efectos del convenio suscrito en enero de 2010 que en primera instancia daba la razón al Getafe CF». Y añade, «como no es firme, estando apelada ante el TSJM, las partes se comprometen al cumplimiento del fallo judicial», que por otra parte ya se había producido. Que lo supieran o no las partes, —como ya hemos dicho anteriormente— no es cuestión que podamos dirimir en este artículo.

Sin embargo, el nudo gordiano —a nuestro entender— se descubre al leer la última disposición del convenio. «En cuanto al resto de reclamaciones o procedimientos existentes con anterioridad a la firma del presente convenio en cualquier vía y orden jurisdiccional, las partes expresamente renuncian a cualquier derecho o reclamación que pudiera corresponderles, comprometiéndose a presenta escrito de desestimiento y o renuncia en este sentido sin costas». Ahí esta la explicación de las prisas y términos del convenio. Como habíamos escrito anteriormente, con la firma de este convenio, Ángel Torres se compromete a retirar la querella por [presunta] prevaricación que había presentado contra la alcaldesa y contra los ediles de Seguridad y Deportes. Blanco y en botella; aunque no siempre es leche, lo parece.

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