LEGANÉS

El llanto de los perdedores

 

El demócrata acepta el resultado electoral, pero no le obliga a comulgar con ruedas de molino, porque seríamos derrotados si pensáramos lo mismo que el vencedor sólo por serlo, no podemos encerrar en una reja ni pensamientos ni ideas., ni enmudecer una queja, aunque se esté en minoría.

Existen dos llantos en la derrota, el de los partidos políticos y el de los ciudadanos que apostaban por un cambio que no se dio.

En Leganés ha triunfado el llamado socialismo, pasando de seis concejales a diez, en mí opinión no tenía meritos para ese triunfo, pero el pueblo es soberano aunque se equivoque, él gozará de las mieles o sufrirá el desencanto.

El resto de partidos políticos han sufrido un retroceso, desde ULEG al PP y esa verdadera izquierda que se autodestruyó en el ecuador de la pasada legislatura, C´s aumenta un concejal y VOX aparece en el consistorio con uno.

Siempre se ha dicho que los llantos compartidos son aliviadores, el llanto es metafórico, aunque psicológicamente debe de ser más duro el llanto seco, ese que conmueve íntimamente sin humedecer el lagrimal.

Siempre he dicho que, el ideal perfecto o soñado debe de ser el socialismo, lo social que abarca tanto, aliviar, aunque no llegue a curar a los ciudadanos más vulnerables, pero el verdadero socialismo en mi opinión debería de ser un apostolado y no una profesión temporal dentro de la administración del Estado y las instituciones que dimanan de él, ayuntamientos y comunidades, pero la política nunca fue un sacerdocio, ni siquiera una misión, ni una ONG.

A veces los paseantes del Butarque leganense, sin saber de ciencia, vemos lo que llamamos cielo nutrido de nubes bermejas o rojas, pero es un color engañoso, no hay nubes de tal color, es la luz solar, dicen que es por la dispersión Rayleigh, cuando el sol está en el horizonte.

Hay partidos políticos que tiene algo de arco iris, luz y agua solamente.

Pero nunca es tarde para evolucionar, en el caso del PSOE, sería una involución hacia su nacencia ideológica, y escribo de las ideas, las ideas nunca caducan, como no caducan los vocablos aunque estén en desuso.

La política de hoy, siendo necesaria en una democracia, olvida que es la representación real, porque surgen, quizás sin intención, los intereses partidistas en todos los partidos, por ello nos cambian la luz celeste.

Pero en la política al igual que en la sociedad e incluso en algunas familias, a veces en el cargo institucional, que no es el intimo y personal, falta una cierta filantropía y todos sus sinónimos, la empatía es un pilar fundamental en cualquier gobernante, la solidaridad tan cacareada parece ausente, las instituciones no tienen alma, son entes necesarios, pero están administradas por seres humanos, y en un Estado aconfesional, deberían de ser samaritanos.

Parece demasiado poético y místico pedir a los políticos, altruismo, caridad, humanidad, piedad, beneficencia y generosidad con el dinero público.

La poesía puede ser social, pero no partidista, debe de ser como su hermana mayor la filosofía, independiente, reflexionada o razonada, aunque también es una duda, y en ese ideal y en esa duda, también está el llanto de los perdedores.

Las necesidades pendientes de Leganés las iremos citando, todos los grupos políticos las conocen, pero el ciudadano aunque esté en minoría, debe ser como las campanas del Salvador, un despertador, porque el escaño adormece.

1 Comentario

1 Comment

  1. Avatar

    Vicente

    3 junio, 2019 at 15:01

    Que así sea.

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