LEGANÉS

El ‘postureo’ del gobierno de Santiago Llorente para consensuar los presupuestos de Leganés acaba en nada

El portavoz de Uleg, Carlos Delgado y el Alcalde, en un instante del Pleno

El portavoz de Uleg, Carlos Delgado y el Alcalde, en un instante del Pleno

 

El portavoz de ULEG, Carlos Delgado, dijo hace poco que la actitud del Gobierno Local (PSOE-IUCM) para consensuar unos presupuestos municipales era ‘puro teatro’. Han pasado cinco meses del ejercicio de 2016, y Santiago Llorene sigue ‘actuando’ de cara a la galería para intentar aprobar unos presupuestos que le concedan el visto bueno a la gestión y a la trayectoria institucional que ha mostrado desde el principio. Más que teatro, habría que hablar de lo que los jóvenes denominan como ‘postureo’.

Antes de afrontar la [presunta] negociación  con el partido independiente, el PSOE-IUCM lo intentó con Leganemos. Los del círculo, Podemos y la otra IU [la del pacto de los botellines], no se dejaron engañar por el ofrecimiento de Llorente y Bejarano. El PP ya había anunciado que ese ‘matrimonio económico’ era imposible. ¿Para qué, si el PSOE e IU ya gobiernan con sus antiguos presupuestos?

Fracasado el intento con Leganemos, el PSOE se giró hacia ULEG, el tercero de los cuatro partidos empatados a concejales, y separado por poco más de mil votos en los anteriores comicios, para justificar su ‘buena intención’ en aprobar unos presupuestos propios y justificar una gestión distinta al PP. Ha pasado casi la mitad del año y Llorente sigue gobernando con los presupuestos del anterior gobierno local del PP.

 

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El edil de Cultura y su abogado explican a los periodistas la querella que ha interpuesto [a nivel particular] contra el portavoz de ULEG Carlos Delgado

Y era postureo, claro; del malo. Mientras el Gobierno Local [oficialmente], a través del Alcalde, Santiago Llorente y de su socio de IU-CM, Rubén Bejarano, ofrecían un acuerdo a ULEG, el edil socialista de Cultura y Festejos, Luis Martín de la Sierra, anunciaba [a nivel particular] una querella contra el portavoz de la formación vecinal, Carlos Delgado, por sentir su ‘honor’ mancillado tras haber sido acusado de ‘trocear’ [presuntamente] los pagos para la subvención a la ópera ‘Carmen’ que se representó en La Cubierta; una práctica que suele ser habitual en los ayuntamientos para saltarse las normas de contratación. Como diría Rajoy, ¡vaya tropa! Así, sin lugar a dudas, ULEG  se apercibió que todo era una fachada; justificación para acusar al partido que más exigente se muestra con el gobierno de no querer aprobar los presupuestos y «reducir el margen de maniobra del Gobierno impidiendo que sea el que decida qué políticas quiere poner en marcha.

ULEG contestó [oficialmente] al Gobierno local con un documento que contenía 20 propuestas para «arrancar a la ciudad de la parálisis actual» y en las que destacaba que la mayoría, al margen de los presupuestos, eran medidas de funcionamiento político e institucional. «Son 20 medidas imprescindibles para despertar a nuestra ciudad del letargo y la inacción a la que la está sometiendo el actual gobierno. Es una apuesta por recuperar la soberanía del Pleno, la calidad de nuestra democracia local y por una forma de hacer política honrada, eficaz, transparente y ejemplar», añadía el portavoz de la formación independiente.

Entre las veinte medidas, ULEG reclamaba en su propuesta que el Ejecutivo local no llevase a cabo, gracias a las atribuciones de la Junta de Gobierno, actuaciones que hubieran contado con el voto en contra del pleno municipal y que acatase los informes de las comisiones de contratación. Otras de las propuestas o ‘condiciones’ de ULEG exigían al ejecutivo de Santiago Llorente la no externalización de los servicios municipales, la reducción del 50 por ciento de los cargos de confianza, suprimir los gastos de representación, el rechazo al transfuguismo, la auditoría laboral y económica independiente del ayuntamiento, reconstruir la piscina de Solagua, la regulación de los cargos de confianza en las empresas públicas EMSULE y LGmedios, o la constitución de una partida de tres millones de euros para subvencionar la rehabilitación de fachadas, cubiertas y todo lo relacionado con la movilidad: ascensores, eliminación de barreras y sustitución de bañeras por platos de ducha.

El alcalde de Leganés, Santiago Llorente, respondía que ULEG «olvida que no ha ganado las elecciones y que no está en el Gobierno, con la responsabilidad que ello supone», pese a lo cual «quiere decidir qué medidas que se aplican en la ciudad». Tampoco es que el gobierno de coalición ande muy sobrado: solo cuenta con siete ediles (seis del PSOE y uno de IU) de los 27 concejales electos en Leganés, que se reparten entre Leganemos, PP, ULEG (todos ellos con seis), Ciudadanos (con uno) y un edil no adscrito expulsado de C’s.

Finalmente, el Gobierno de Leganés (PSOE e IU) anunciaba la ruptura de negociaciones con ULEG, su última baza para hacer creer a los vecinos que pretendía [de verdad] consensuar unos presupuestos distintos a los que ejecutaba hace dos años el cunero, infausto e [im] popular ex alcalde Jesús Gómez.

La necesidad de cambio de rumbo

El portavoz del grupo de concejales de ULEG, Carlos Delgado, tras conocer que el ejecutivo de Santiago Llorente rechazaría sus propuestas y rompería las negociaciones [cualquiera le dice a los cargos de confianza que se tienen que ir a su casa…], indicó que «con el rechazo a la propuesta de ULEG se acaban las oportunidades de este Ejecutivo y que, si [Llorente] no quiere gobernar, su partido se siente legitimado para cambiarlo». Así, dejaba entrever la posibilidad de presentar una moción de censura.

Los cálculos aritméticos para el éxito de una moción de censura que cambie el rumbo del Ayuntamiento de Leganés, pasan por sumar el apoyo de dos de los cuatro grandes grupos y la abstención del tercero. Alineados con Santiago LLorente están los seis ediles del PSOE, uno de IU-CM y [seguramente] el edil tránsfuga expulsado por Ciudadanos,  el polémico Jorge Pérez, descartada su representatividad política y que según Carlos Delgado «no podría firma la moción según la ley». En la oposición, Leganemos, ULEG y PP. Sin una opinión clara de lo que hay que hacer con Leganés, está el único edil que le resta a Ciudadanos en Leganés.

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