OPINIÓN

El siglo de hojalata

 

Vivimos tiempos difíciles, el PSOE está sin horizonte de izquierdas, Podemos busca su verdadera identidad en “Vistalegre II” en unos dimes y diretes que le hacen tener un ojo en las instituciones y otro en configurar su futuro, mientras, aunque en minoría el PP sigue campeando a sus anchas, con el apoyo de PSOE y C´s. Se presentan propuestas en el Parlamento, proposiciones no de ley (PNL) y eso es, como decir al gobierno que algo no funciona y debe mejorarse, pero no se aporta la solución, es como amagar y no dar.

Progresan las protestas en las calles, pero hay que materializar y legislar todo cuanto indican los ciudadanos si es coherente, por eso repito a menudo que, el pueblo es la urdimbre, y los gobiernos y políticos en general la trama que completa el tejido, cuando una de las dos falla es imposible realizar ese tejido.

Todo este tiempo bárbaro se recogerá en la historia, y ésta nos traerá eso que llamamos la justicia de la historia.

Inexorablemente todo llega, hasta la justicia histórica. Quizás hoy sea un niño quien mañana escriba este tiempo de España, con la inalterable pluma vengadora.

Pueden hoy manejar la justicia, la prensa y levantar la bruma diaria que todo lo enturbia, pero este presente no será un pasado efímero machadiano, porque como dijo Galdós en Zaragoza, entre estos niños helados de hoy, mañana habrá una pluma libre que se pregunte por qué nos rendimos ante una corruptela de tan dilatada dimensión. Se roba dinero público y la defensa jurídica de los investigados se paga con dinero público de un partido a través de una institución. Estamos ante un tiempo tenebroso de graves consecuencias, mientras como a Celaya, me resulta vomitiva la poesía concebida para el lujo, donde el poeta se mira el ombligo como un Narciso mitológico.

La poesía en este hoy debe ser costura con hilo doble, ” poesía necesaria” y no, bordado floreado en el ajuar de una doncella de la Sección Femenina de posguerra. Mientras tanto, estamos ciegos, estos resucitan a Juvenal tras veinte siglos muerto, “Pan y Circo” —decía el genio romano—. En España, lo escribí hace unos días, salvo a Calderón de la Barca, a todos los poetas religiosos los encarcelaron en el siglo de oro, incluso a Baltasar Gracián, le dejaron a pan y agua y sin pluma ni papel en una celda. La Ley Mordaza da a este tiempo el Siglo de Hojalata Dice la RAE que Hojalata es: “f. Lámina de hierro o acero, estañada por las dos caras”.

Este siglo de hierro, está estañado desde que empezó la llamada crisis.

En Leganés seguimos como ayer, salvo una manifestación de la A.VV. de Leganés-Norte reivindicando infraestructuras para el barrio, que en ese asunto anda abandonado.

El alcalde, que dijo “Nunca llueve a gusto de todos” nombra tres concejales de barrio para estudiar esas necesidades, el Club de Fútbol Leganés renuncia a la parcela de terreno público para los entrenamientos, se mueven las intenciones pero no las ejecuciones, todo sigue parado, nuevos Centros Cívicos, Biblioteca y Centro Sanitarios, —aunque éstos últimos sean de responsabilidad de la CAM.

En fin, tras los adelantos científicos y mecánicos de todo tipo, en lo intrínseco del ser humano, en el trabajo, la enseñanza, la sanidad y asuntos sociales, la crisis causada por por los recortes del capital más brutal de la historia, nos hace vivir en este siglo de hojalata, aquél estado del bienestar fue una ensoñación pasajera, nos embarcamos en un “Titanic” que dividió más que nunca las clases sociales, sin prevenir que no había ni siquiera salvavidas sociales para los viajeros de tercera, es decir, los pobres de siempre.

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