GETAFE

I Ruta de las ‘ñapas’ de Getafe

►  Caos en el Centro Cívico de Getafe Norte, o la Biblioteca no será una Biblioteca, ni el salón de actos servirá como tal

►  La Asociación de Vecinos dice que si la Biblioteca no cumple los requisitos será «un mal uso de los fondos públicos y un engaño a los vecinos»

Las concejalías de Cultura y Participación se han enredado en la última iniciativa municipal, a medio camino entre la ‘Ruta de la ñapa’ y la ‘Chapuza Inquieta’. Del malestar al enfado pasando por la frustración, engaño, decepción y más adjetivos, de los cuales ninguno transmite satisfacción u orgullo, son las sensaciones que desprende el Centro Cívico de Getafe Norte en las últimas dos semanas. Muchas son las personas que se han quejado del desastre que han dejado tras de sí las obras de ‘reforma’ ejecutadas para la creación de una Biblioteca, una vieja reivindicación de los vecinos del barrio. Sin embargo, la impresión es calamitosa. Peor de lo que se esperaba, una chapuza, según la opinión de los usuarios y trabajadores del centro que la expresan a pesar de la orden de alcaldía de «no hablar con los periodistas».

Las primeras quejas de los usuarios no tardaron en llegar a la redacción tan pronto como se dieron por finalizadas las obras. El espacio sobre el que se ha proyectado la biblioteca y se han ejecutado las obras de reforma, puede que no cumpla con las exigencias mínimas para ostentar el nombre asignado ni el cometido previsto. Se ha diseñado sin tino. No cumple con la superficie mínima para estar homologada como biblioteca; en todo caso con 500 m² solo será un ‘punto de lectura’ como inicialmente diseño el anterior ejecutivo del PP; una mentira más de la alcaldesa a los vecinos. ¿Dónde está el aparejador o el arquitecto responsable de la chapuza? o, tal vez, ha sido culpa de los servicios técnicos municipales que no habían previsto tal eventualidad. Confirmado; han sido los técnicos del Ayuntamiento, aunque no pensamos que carezcan de la pericia suficiente sino que las obras y el proyecto de Biblioteca han sido una farsa política, una figura más del  postureo de la alcaldesa para pasar el trance de ‘cumplir’ con los vecinos sin daños colaterales. O cómo quedar bien con 15 y mal con cuatrocientos.

A esa toma de decisiones esquizofrénica, el gobierno muncipal le llama participación vecinal. Cuando en realidad, a pesar de lo fácil que es, hacen lo que les da la gana sin contar con nadie. Tenían el camino señalado. El PSOE e IU lo habían aprobado anteriormente. Inaudito. «Es curioso las vueltas que da la política», asegura el portavoz de la Asociación de Vecinos; y lo explica de manera sencilla: «este proceso se debe a la forma de hacer las cosas de este Ayuntamiento: hubiera sido más fácil reunirse con colectivos como AMPAS, AVV., Colectivos Culturales, Vecinos, y de ahí sacar ideas para un proyecto de biblioteca consensuado; no ha sido así. Este proyecto es de los técnicos municipales, con sus virtudes y sus defectos».

Controvertida y compleja es la distribución física y el tamaño de la presunta biblioteca. Todo apunta a que la reforma ejecutada no cumple los requisitos mínimos para convertirse en una auténtica biblioteca y no en un ‘paripé’, una ‘ñapa’ de la alcaldesa. En todo caso, con las dificultades añadidas por la reforma, las salas habilitadas serán un ‘punto de lectura’ durante el tiempo que no se utilice el salón de actos. Algunos de los usuarios echaban más leña al fuego y se quejaban de la fecha en que estaría operativa: «han hecho una biblioteca para dentro de dos años»; «se han gastado el dinero yo no sé en qué», añadía otro vecino.

Desde hace años, los vecinos de Getafe Norte han demandando unos servicios culturales para el barrio. Según denuncia la Asociación de Vecinos, «el Ayuntamiento continúa sin realizar actividades culturales en nuestro barrio, después de 20 años. El Centro Cívico no cumplió ese cometido de forma eficaz, y continuamente hemos tenido parches. La mayor demanda de los vecinos ha sido la Biblioteca Pública en el barrio que consideramos esencial. La Asociación de Vecinos Getafe Norte se puso a trabajar en ello y promovió una plataforma hace tres años para impulsar la creación de esta Biblioteca, a ella pertenecen entre otros el AMPA Ana MAría MAtute y el AMPA del IES Antonio López».

Según el portavoz de la Asociación de Vecinos de Getafe Norte, si las instalaciones no cumplen con los requisitos para ser una Biblioteca integrada en la Red regional, «será un mal uso de los fondos públicos y un engaño a los vecinos, nosotros hemos defendido siempre la Biblioteca Pública del Barrio y un Centro Cívico moderno acorde con las necesidades». Hace tres años, su reivindicación llegó a Pleno. Allí se aprobó la instalación de la Biblioteca en el local de GISA  sito en la Calle Agustina de Aragón con fachada también a Teresa de Calcuta. La propuesta se aprobó con los votos de PSOE e IU, la abstención de UPyD y el voto en contra del PP que propugnaba hacer ‘un punto de lectura’ en el Centro Cívico. «Sin embargo, ahora que gobiernan los que aprobaron el proyecto requerido por los vecinos, hacen lo contrario».

La Asociación de Vecinos de Getafe Norte se queja, además, de la falta de coordinación del Ayuntamiento. «El primer Teniente de alcalde, Herminio Vico, nos dijo que la Biblioteca estaría en enero, y no ha sido así. Muchos vecinos estábamos en cursos organizados por el Ayuntamiento, se nos informó que no se suspenderían y que estaríamos un poco molestos por los ruidos y, al final, se suspendieron todos sin tener en cuenta las necesidades de los vecinos».

Al fin, decidimos acercarnos al centro cívico para preguntar al director y confirmar o desmentir la chapuza ejecutada. A los pocos minutos de llegar empezamos a recabar opiniones de trabajadores y usuarios. No podemos hablar con el director del Centro; no está. Tras varias llamadas infructuosas, por fin se pone. Volvemos. Para nuestra sorpresa, sin embargo, regresamos como llegamos, con algunos testimonios, pero sin la confirmación del director. «Tenemos orden desde la alcaldía de que a los periodistas que vengan a preguntar les pasemos con el gabinete de prensa del ayuntamiento para resolver las dudas, no puedo contestar ahora mismo», nos comentaba el máximo responsable del Centro Cívico. Finalmente decidimos llamar al gabinete de prensa. Al preguntar por esa supuesta ‘ley del silencio’ que se les exige a los trabajadores, nos comentan que es «el modo habitual de actuar». Así, decidimos seguir esa ruta para averiguar las cuestiones planteadas.

Después de diez días no hemos podido contrastar las [evidentes] informaciones. El gabinete de prensa del Ayuntamiento no se ha negado a responder las dudas. Simplemente han dejado pasar el tiempo. Han declinado concedernos su versión de la última ñapa. El silencio por respuesta a ver si agota al periodista por aburrimiento. La censura también se acomoda y funciona con estos imperceptibles aunque bárbaros modales. Mientras, el último Boletín de [des]Información Muncipal dedicaba una página al final de las obras de la nueva Biblioteca de Getafe Norte, una mentira más en la estela del buque insignia de la propaganda, la réplica a los medios críticos y a la oposición, ideario de las fábulas del mundo feliz en el que vive el gobierno municipal.

‘Chapuza inquieta’

Cuando un usuario del Centro Cívico nos informó de las deficiencias que presentaba el salón de actos, no pensábamos que nos fuera a relacionar más cosas malas que buenas, y las malas tan básicas, que resulta incomprensible que se haya cometido una chapuza del tal calibre. Según los testimonios recogidos en el centro, — como muestra la fotografía—, la distribución del salón de actos y las salas de alrededor dificulta el funcionamiento normal ya que el uso de uno, inhabilita el de otras; y viceversa. A muchas salas se accede por el salón de actos, interrumpiendo así las obras o ensayos si se quiere acceder a alguna; además, la separación entre ellas es una pared de madera, sin aislamiento acústico, que deja pasar todos los sonidos que coinciden en ese momento en la planta. Uno de los trabajadores se preguntaba «si el proyecto de reforma lo había realizado un arquitecto o lo habían pintado así en la alcaldía. Es increíble».  Otro problema añadido, según los vecinos, es que el restaurante ocupe la mitad de la plana baja. Sin embargo, la primera edila, mira hacia otro lado.

Los trabajadores del centro relacionan los desperfectos que presenta el salón de actos de la planta baja; más que problemas, los usuarios lo califican de auténtica ‘ñapa’ que achacan a «la falta de interés de los responsables municipales». Las obras de reforma del centro para su adaptación como Biblioteca, con una superficie de 500 metros, se adjudicaron el pasado mes de noviembre a la empresa Proforma Ejecución de Obras por un importe de 107.000 euros. Por lo visto, y contrastado, arrojados al contenedor.

Algunos usuarios del centro, aún más exigentes, han recalcado los problemas del salón de actos; del telón que se queda corto; del escenario, que no cuenta con un sistema de audio ni anclajes para la escenografía; y, además, bajo. «Una chapuza de las buenas: lo han dejado peor de lo que estaba», sentencian con tristeza.

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