CILUSIONADOS

Lo que está en juego es la ciudadanía europea y mucho más

Unos meses antes del Brexit publiqué en mi libro “Los Estados Unidos de Europa” las siguientes frases:

“El hecho de que Una Gran Europa sea inconcebible sin Gran Bretaña no ha impedido la tensión constante entre dicho país y los demás países de la UE, y esta tensión es en gran parte la que está paralizando el proceso de integración europea. Además, Gran Bretaña ha arrastrado con ella a algunos países de la antigua EFTA (Dinamarca, Suecia), que han decidido no integrarse de momento en la moneda única”.

“Gran Bretaña se siente, por un lado, unida a Europa y, por otro, unida a los Estados Unidos de América. Y actualmente se encuentra ante esa alternativa. En principio, esto no debería suponer ningún problema, pero querer transformar la UE y adaptarla a los intereses particulares suyos o de los Estados Unidos supondría la muerte de la UE. Querer renacionalizar muchas de las competencias que son características de la UE supondría acabar para siempre con ésta. Otro golpe mortal sería ampliar indefinidamente la Unión Europea, prescindiendo de la profundización, ampliación en que está interesada tanto Gran Bretaña, como los Estados Unidos, porque significaría paralizar la toma de decisiones y dejar reducida la UE a un puro mercado”.

En realidad, estas ideas las tenía escritas desde hace ya varios años y reflejan lo expuesto hace ya casi un siglo por Coudenhove-Kalegi en su libro “Pan Europa”, publicación que recomiendo a todos los europeistas. Y más aún, he defendido que Gran Bretaña no debería haber entrado nunca en la UE y que en realidad no ha estado nunca totalmente dentro.

Esta larga introducción quiero que sirva de marco para que se interprete correctamente lo que voy a decir, pues sé que no va a agradar ni a los partidarios del Brexit ni a muchos ciudadanos de los otros Estados miembros de la UE.:

A LOS CIUDADANOS BRITÁNICOS QUE HAN VOTADO A FAVOR DE LA PERMANENCIA EN LA UE NADIE LES PUEDE QUITAR LA CIUDADANÍA EUROPEA

Esto mismo lo defendería si se tratara de ciudadanos españoles o ciudadanos rumanos. Y lo defiendo porque se trata de una máxima injusticia y porque lo que está en juego es algo más que la ciudadanía de unos millones de personas. Es la existencia misma de la UE, que se funda en la supremacía del Derecho de la UE sobre el Derecho de los Estados miembros. Y en este caso está prevaleciendo el Derecho de un Estado por encima del Derecho de la Unión. La decisión del Gobierno de Gran Bretaña de salir de la UE afecta a muchos ciudadanos, y el Tribunal de Justicia de la UE ha dicho en varias ocasiones “los Estados miembros, en el ejercicio de su competencia en materia de nacionalidad, deben respetar el Derecho de la Unión”

El Gobierno de Gran Bretaña, al decidir salir de la UE, tomó una decisión de forma unilateral, sin tener en cuenta el Derecho de la Unión, pues privó a millones de personas de la ciudadanía europea – a todos los que votaron a favor de la permanencia – en contra de la voluntad de dichas personas.

¿Está acaso el Brexit por encima del Derecho de la Unión Europea? El Derecho de la Unión Europea no es derecho internacional sino “supranacional”. Está también en juego el concepto de ciudadanía Europea. ¿Depende acaso esta ciudadanía exclusivamente de los gobiernos nacionales? ¿A qué quedan reducidos unos derechos y deberes que ligan directamente el ciudadano europeo con la UE sin la intervención de los Estados miembros?

Yo no lo veo tan claro como quieren admitirlo algunos. Y, por eso, si yo fuera británico y hubiera votado a favor de la permanencia en la UE, lucharía con todas mis fuerzas por defender unos derechos que me ha otorgado la UE y que el Gobierno británico me quiere arrebatar.

Lo primero que haría sería recurrir a un tribunal español y pediría a dicho Juzgado que formulara una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de UE más o menos en estos términos:

1º. ¿Puede el gobierno británico quitar la ciudanía europea contra su voluntad a un ciudadano británico que ha votado a favor de la permanencia del Reino Unido dentro de la UE? ¿No va contra la primacía del Derecho de la Unión el que se aplique en este caso el Derecho nacional y se prive a una persona de la ciudadanía europea y de los derechos que ésta conlleva sin tener en cuenta el Derecho de la Unión? (Caso Janko Rottman, contra Freistaat Bayern, asunto c-135708 Puntos 45 y 48)

2º. Si a este ciudadano se le pudiera privar de la ciudadanía europea, ¿no habría una contradicción con otras sentencias del Tribunal de Justicia, que únicamente ha admitido la posibilidad de privar a una persona de la ciudadanía de la Unión, cuando la ciudadanía nacional y, por tanto, la ciudadanía de la Unión, se han adquirido de forma fraudulenta?

3º. ¿No estarían las Instituciones Europeas y, sobre todo, el Parlamento Europeo, obligadas a defender los derechos de unas personas que quieren continuar siendo ciudadanos europeos y a buscar, por tanto, una solución, porque se está vulnerando el derecho de la Unión?

El hecho de encontrarnos ante el primer caso de un Estado miembro que abandona la UE y en los términos en que está redactado el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea, que no habla en absoluto de las garantías de los derechos de los ciudadanos, suscita ciertos problemas o contradicciones entre un Derecho Nacional y el Derecho de la UE, por un lado, y los intereses o derechos de un Estado y los intereses de unos ciudadanos, por otro.

No sé si me daría la razón el Tribunal de la UE, pero yo no me quedaría pasivo ante un hecho que considero de máxima injusticia.

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