EL FRANCOTIRADOR NERVIOSO

(Algunos) Conceptos claros

El virus nos envía diariamente un comunicado: al igual que los informativos nos va marcando el camino hasta que se encuentre la vacuna, ese camino es el de la pertenencia a la comunidad, el de la correspondencia, el intercambio, la permuta, la reciprocidad, la generosidad, el altruismo, el desinterés… Cada día salimos a aplaudir y vemos a nuestros vecinos, vemos ese sentimiento de que la unión hace la fuerza, con nuestros propios ojos. Se habla mucho de los héroes de batas blancas, por supuesto que lo son, al igual que otros muchos profesionales que están dando la cara, pero también aquellos padres y madres que están en sus casas, teletrabajando, apoyando a sus hijos con las tareas diarias, con los estudios, soportando la incertidumbre laboral, los ERTE, el paro, sufriendo por los seres queridos a los que no podemos ver.

El Coronavirus ha dañado nuestro sistema, la industria, el turismo, la construcción, nadie va a salir airoso, pero vamos a luchar, de eso no cabe duda, ni queda otra. El Coronavirus nos está permitiendo redescubrir el tiempo, la importancia de los valores, de los lazos, de todo aquello que realmente no tiene precio y es sinónimo de la palabra más bonita del mundo; la vida.

Nos retrotraemos a un momento en el que era muy visible el daño del cambio climático, eran frecuentes los desastres ambientales, China como principal productor a nivel mundial se ve obligada a parar su economía y nos encontramos con una agradable sorpresa, (por sacar lo positivo de esta historia y aprender algo de la misma) la contaminación mejora de manera considerable, el aire de los países mejora, paradójicamente al uso de las mascarillas, vemos como por primera vez en mucho tiempo la boina de contaminación que cubre las  grandes ciudades se esfuma y empezamos a respirar.

Vivimosun momento histórico, una etapa que contaremos a nuestros descendientes, es en momentos de caos donde aparecen ideologías discriminatorias, vemos con preocupación como ciertas políticas radicales se están reactivando, ideas que pensábamos se habían superado. Vemos incluso como españoles están sufriendo este tipo de segregaciones en diferentes partes del mundo, hay en países donde parecemos apestados, como si fuéramos a contagiar el virus al resto. Esto me suena, “a veces la tortilla gira”.

No nos libra ni ser blancos, ni ser occidentales, ni tan siquiera tener dinero o viajar en primera clase. De todo se aprende. De repente se para todo, todo cambia, nos encontramos en estado de alarma, encerrados en casa, ya el dinero no tiene tanto valor, ahora prima la salud, en definitiva; la vida, por ello añoramos muchas cosas que antes apenas tenían valor.

El virus cierra las escuelas y trabajos, nos obliga a teletrabajar, nos obliga a conciliar forzosamente, dándonos cuenta de que nos ha “pillado el toro” que no tenemos cultura del teletrabajo, que no estamos preparados para reuniones desde casa, para trabajar online, falla todo y es preocupante. Sin embargo, logramos encontrar soluciones alternativas y poco a poco salimos adelante, las familias se unen, hablan y se escuchan, sufren juntas, lloran unidas y en la distancia. En la nueva dimensión en la que las relaciones sociales y las RRSS habían cambiado el mundo, de repente te das cuenta de que el virus nos envía un mensaje nítido: la única forma de salir de esta es utilizando la responsabilidad compartida, sentir que de tus acciones suman y que tienes que ser muy responsable de tus actos para proteger a tu entorno. Así que, mejor dejemos de preguntarnos quien tiene la culpa y preguntémonos qué podemos aprender de esto para el futuro.

El tiempo libre para muchos puede ser un problema, es una condición innegociable en estos momentos, y también un desafío.  Creo primordial volver a descubrirse a uno mismo, es un momento delicado para todos y para las personas que viven solas todavía más. Entonces, en líneas generales, hay que intentar no angustiarse, tratar de aprovechar el tiempo. Recordar cuando decíamos, aquello que queríamos hacer, pero no podíamos por falta de tiempo, como leer un libro, ver una serie, limpiar u ordenar la casa, escribir, o incluso dedicar más tiempo a nuestra familia que está con nosotros confinada en casa, llamar a nuestra familia o amigos, etc. Podemos redescubrir el tiempo, la importancia de los vínculos, de los valores, volver a aquello que para nosotros es realmente significativo, redefinir el concepto de la vida.

Cliquea para comentar

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

To Top

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies