El esperado regreso de El diablo viste de Prada llega con sorpresas fuera de la pantalla. La secuela, protagonizada por Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt, estrena el 30 de abril. Pero algunos rostros quedaron fuera del montaje final, entre ellos un cameo de Sydney Sweeney.
El cameo de Sydney Sweeney: rodaje, escena y por qué no aparece
Durante la filmación dirigida por David Frankel, Sweeney rodó una secuencia de aproximadamente tres minutos. Interpretaban a sí misma mientras Emily Charlton, papel de Emily Blunt, atendía a una clienta famosa en las oficinas de Dior.
La escena iba a mostrar un cruce entre Andy Sachs, Miranda Priestly y Nigel Kipling. Sin embargo, según fuentes, la toma quedó fuera por una decisión creativa. Los responsables consideraron que no encajaba con el ritmo y la estructura del montaje final.
La secuencia en contexto: qué busca contar la película
El diablo viste de Prada 2 retoma la relación entre Andy Sachs y Miranda Priestly. La trama gira en torno a la necesidad de salvar a la revista Runway de un escándalo y atraer inversiones clave.
- Andy vuelve a enfrentarse a decisiones editoriales críticas.
- Miranda mantiene su influencia implacable.
- Nigel, interpretado por Stanley Tucci, vuelve a ser figura central.
La búsqueda de una marca aliada lleva al trío a las oficinas de Dior. Allí se desarrollan varios momentos clave que definen el tono de la secuela.
Más cameos y escenas cortadas: quiénes se quedaron fuera
No fue solo Sydney Sweeney la que terminó fuera del metraje. Otras piezas quedaron en el archivo tras las pruebas de audiencia.
Conrad Ricamora y la reacción del público
Conrad Ricamora grabó escenas como el compañero de piso de Andy. Pero en los pases de prueba, el público no entendió su función.
Por esa razón, sus escenas se eliminaron. Los realizadores optaron por simplificar la historia y centrar el foco en la dinámica entre los personajes centrales.
Anna Wintour: un cameo con problemas técnicos
Anna Wintour visitó el set en Milán y grabó una toma con tono cómico. No obstante, su entrada ocurrió antes de lo previsto y la toma quedó parcialmente desenfocada.
David Frankel comentó que no se podía pedir una segunda toma a Wintour, por lo que esa escena no sobrevivió al montaje.
Aun así, la editora sí influyó en detalles del decorado. Al ver una escena ambientada en las oficinas ficticias de Dior, Wintour señaló que las flores eran demasiado rosas. Propuso usar solo flores blancas, y el equipo realizó el cambio de inmediato.
Qué significado tienen los recortes para la película
Los cortes buscan ajustar el ritmo y la claridad narrativa. En pruebas, los espectadores señalaron elementos que distraían del conflicto central.
- Se priorizó la relación entre Andy y Miranda.
- Se redujeron subtramas que no aportaban al núcleo dramático.
- Algunos cameos se sacrificaron por coherencia tonal.
El resultado final pretende mantener la esencia de la primera entrega, con momentos de humor y drama. La decisión de recortar escenas responde a ese objetivo.
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