REGIONAL

Carta abierta a Francisco Marín Castán (magistrado Tribunal Supremo) por el juez que MIENTE, Ignacio-Santiago Candal Jarrín

Señor Francisco Marín Castán; magistrado del Tribunal Supremo y ponente del procedimiento 5519/2020. Crónica se dirige a usted mediante esta carta pública y difundida en prensa para que se conozca una situación de sobresaliente injusticia de la que somos víctimas y de la que ahora usted puede posicionarse con el juez de instancia que MIENTE, Ignacio-Santiago Candal Jarrín y de los tres de la Audiencia (Guadalupe de Jesús Sánchez, Jesús C. Rueda López y María de los Ángeles García Medina) que evitan pronunciarse sobre ello (y enseguida explicamos con sentencia y DVD en la mano por qué MIENTE) o puede posicionarse usted del lado de la verdad y la Justicia. Este medio contará siempre los abusos porque ello favorece a una sociedad crítica y libre.

Hace ya casi tres meses usted, señor Marín Castán, firmaba un documento dando plazo para, recurso de casación mediante, realizar alegaciones antes de la decisión definitiva. La defensa de nuestro periodista acusado, si bien tanto sus jefes como sus compañeros lo entendemos como causa colectiva, realizó las alegaciones en tiempo y forma. Nuestro periodista, al que desde Instancia se le pretende condenar con multa cuya cuantía supera con creces a otras que el propio Supremo ya ha rebajado (de esto diremos también algo más adelante), publicó dos artículos en prensa local sobre irregularidades administrativas de la esposa de un concejal de Gobierno del Ayuntamiento de Leganés. La demandante incluye en el mismo juicio a un concejal de la Oposición por realizar las mismas declaraciones que el periodista (de hecho las informaciones van entrecomilladas con declaraciones del político absuelto), pero éste es absuelto. El mensajero (nuestro periodista), condenado no firme. La fiscal de Instancia, señor Marín Castán, es absolutamente contundente y de su tenor literal asevera que “no se produce ningún tipo de vulneración del derecho al honor de la demandante. Las actuaciones quedan acreditadas en cuanto a la existencia de esa proyección pública que tiene el establecimiento. Se realiza una información que de acuerdo con la documental se considera CONTRASTADA”. Demoledor. También la fiscal de Instancia manifiesta no creerse los balances de la sociedad de la demandante. Pero el propio juez, Ignacio-Santiago Candal Jarrín, también duda de estas cuentas (DVD 10:40:34). Hasta un testigo de la demandante (su gestor) le tira por los suelos que hubiesen “pedido préstamos” (DVD 10:40:15). Toda una opereta para dar cacería a un profesional (nuestro compañero), multipremiado, también por galardones patrocinados por la Asociación de Prensa de Madrid, y cuyos ‘delitos’ son haber destapado varios casos y su juventud.Actualmente, nuestro compañero trabaja en un medio nacional y esta opereta sólo pretende erosionarle profesional y civilmente, en consecuencia, emocionalmente. Y es que estas mismas informaciones sobre la demandante están publicadas en medios nacionales y otros locales de Leganés. Pero el único denunciando es nuestro periodista, ni siquiera nuestro medio. La demandante no pidió siquiera derecho de rectificación. Y es que no había nada que rectificar porque, como palmariamente zanja la fiscal se Instancia, la información es veraz. La denuncia se urdió para perseguir a una persona y su familia. Ningún medio ni ningún otro periodista que publicó sobre la demandante han sido denunciados.

La burda mentira del juez Candal Jarrín que, estamos seguros, no apoyará Marín Castán

No en vano, señor Marín Castán, el juez Ignacio-Santiago Candal Jarrín MIENTE. Sí, en mayúscula y lo ponemos también en esta carta abierta, pero ya lo hemos publicado hace meses y también la prensa internacional ha publicado que MIENTE y jamás ha llegado ni una petición de rectificación o algo mayor. Ignacio-Santiago Candal Jarrín afirma en la sentencia que el periodista dijo en la vista que “no siempre es necesario corroborar las noticias”. ESTO ES 100% FALSO.  Así, según quedará grabado para siempre en el DVD 09:46:59, el periodista con suma claridad afirma que se ha contrastado y qué caminos comprende la diligencia periodística (DVD 09:49:00 a 09:49:30). Candal Jarrín ha mentido para hacer el juicio de ponderación entre libertad de expresión y derecho al honor; le ha adjudicado entrecomillados al acusado que JAMÁS dijo para luego reprochárselo (el DVD estará siempre, señor Marín Castán). Esto es insoportable en la democracia española y en una Justicia que pagamos con nuestros impuestos. En su mano, señor Marín Castán, está corregir la mentira de Candal Jarrín, técnica nada procedente en derecho. ¿Por qué ha mentido tan burdamente un juez? ¿Qué hay detrás de todo esto? Y ya le hemos dicho lo clara que fue la fiscal de Instancia. Es una cacería hacia una persona que ha ejercido su oficio. Este medio, señor Marín Castán, llegará legal y mediáticamente hasta el final para investigar lo sucedido y defender a nuestro compañero y a la libertad de información; innegociable para el siglo XXI. Y España no puede retroceder ni un milímetro en derechos que con sangre defendieron nuestros abuelos/as.

Pero hay más, señor Marín Castán. Ignacio-Santiago Candal Jarrín usa balances económicos del local de la demandante ANTERIORES al nacimiento de los artículos para imponer la multa. ¿Cómo unos artículos pueden inferir en la economía de nadie antes de ser publicados? El propio abogado de la demandante y esposa de un político dice en la vista  (DVD 10:37:42) que “este negocio desde el año 2016 hasta el 2018 ha ido a la baja de forma flagrante, clara y absoluta”. Esto es, muchísimo antes de la publicación de los artículos. ¿Qué está pasando aquí? ¿Se está yendo desde una posición de juez de Instancia a por una persona y su familia? En su mano está, señor Marín Castán. Además, este juez, Candal Jarrín, permitió insultos y menosprecios personales varios a nuestro periodista en la vista por parte del abogado de la demandante y ahí vuelve a estar el DVD. Ojalá a Candal Jarrín que también, además de juez, es persona, con esta carta se le desordene su conciencia. Las decisiones desde su atalaya de juez no dañan sólo a un papel, sino a la vida de las personas (ya hay lamentablemente informes médicos y psicológicos) y sus familias. En su mano está, señor Marín Castán.

La demandante, incluso, tiene a más políticos denunciados (sí, a otro diferente del codemandado en nuestro juicio y que sí salió absuelto). ¿Le tiene todo el mundo, acaso, manía a la demandante? O, ¿qué está pasando aquí? De hecho, en estos momentos, la demandante es la única condenada que sí o sí tendrá que pagar al político absuelto (y que, le recordamos, señor Marín Castán, dijo lo mismo que el periodista) porque ella no siguió recurriendo, a pesar de presuntamente sentirse tan zaherida. Esta parte, víctima de la injusticia, no ha parado de recurrir porque la dignidad está por encima del dinero, tiempo y desgaste emocional. Aunque, sin duda, confiamos en que será en el Tribunal Supremo donde encontremos cordura a este atropello sin par y no tengamos que acceder a otras instancias. MENTIR en una sentencia por parte de un juez y con un DVD que lo demuestra y sonroja a cualquiera al comprobarlo debe ser corregido decididamente por instancias superiores. Lamentamos que, a pesar de señalarlo, en la Audiencia hicieron caso omiso. Y esto, tanto en prensa española, como internacional, se ha publicado. Y el señor Candal Jarrín no ha realizado acción alguna porque sabe de su mentira. Este medio, además de las acciones mediáticas pertinentes, acudirá tanto al TSJ como al CGPJ. Qué a nadie más le pase esto por ejercer el periodismo.

Pero los escándalos no quedan ahí. Tenemos dos grabaciones del 28 de mayo de 2021 a las 12:31 y 12:35 de dos funcionarias del Supremo Secretaría 003 que tanto por el contenido como por la forma de las dos funcionarias (ocurre en ambas algo incalificable) dan mucha información sobre qué hay detrás de este caso. Ambas grabaciones, señor Marín Castán, a su disposición; más allá de que, por supuesto, las publicaremos en su momento pertinente porque es algo que la sociedad debe saber. Nos las han pedido algunos medios ya, pero hemos pedido que nos dejen ser nosotros los primeros en sacarlas. Hablando de grabaciones, tenemos otra también reveladora, pero de manera positiva. Se trata del Gabinete de Prensa de Fiscalía (también 28 de mayo a las 12:45) en que nos desean “suerte” y nos envían “un abrazo entre compañeros”. También, esta grabación a su disposición, señor Marín Castán. La injusticia que estamos padeciendo se sabe en los gabinetes de Justicia porque medios nacionales de España han pedido ya entrevistas por este caso. El propio Luis Salas, que usted conocerá, ha contestado correos en ese sentido.

Usted, señor Marín Castán, nos indica que vemos el asunto desde nuestra “particular óptica”. Es falso. Ya ha leído usted lo contundente que es la fiscal de Instancia en sus conclusiones, que está 100% a favor de la absolución de nuestro periodista. Por tanto, ya hay más ópticas que una “particular”.  También, señor Marín Castán, le recordamos, por otro motivo que usted firma en la providencia, que SÍ se admitió a trámite un recurso de casación (el nº 4527/2017) que cuestionaba la cuantía indemnizatoria. En consecuencia, no entiende esta parte por qué en el presente caso no puede admitirse. Esto también se lo hemos explicado en las alegaciones. Estamos seguros de que todos somos iguales ante la ley y tenemos plena confianza en la admisión porque sus puntos han sido rebatidos además con la doctrina de la propia Excelentísima Sala y en ningún momento pensamos que usted vaya a contravenirla.

Además, señor Marín Castán, el Supremo ya entró a rebajar la multa al periodista Losantos por una “vejación descarnada”, en palabras del propio Tribunal. Losantos hizo eso en un medio que tiene un millón de veces más audiencia que nuestro humilde local. El Supremo se lo dejó en 5.000 euros. Nuestro caso, que como dice la fiscal encima está “contrastado”, tiene una multa bastante superior a esa rebaja. ¿Cómo no vamos a tener confianza en un auto de admisión? Si todos somos iguales. Además, los artículos por los que se nos pretende condenar ni nombran a la demandante ni hay comentario alguno de carácter personal ni injurioso. Pese a ello, Ignacio-Santiago Candal Jarrín puso una multa que el propio Supremo ni la considera para casos de medios nacionales que encima nombran o hacen referencias personales a los aludidos. ¿Qué hay detrás de nuestro caso?

En suma, señor Marín Castán, la libertad de expresión y el derecho a la información añaden a su naturaleza de derechos fundamentales una vertiente de garantía institucional que ha sido reiteradamente afirmada por el Tribunal Constitucional. Publicar periodísticamente irregularidades “contrastadas”, como apunta la fiscal de Instancia, no puede verse desprotegido de tutela judicial, es más, la democracia ha de ampararlo, aunque moleste al poder. Este caso nuestro también es una oportunidad para frenar una deriva restrictiva de la libertad que ha visto severas correcciones de Europa hacia los tribunales españoles.

Señor Marín Castán, seguros estamos de que su nombre jamás formará parte de un titular que diga que usted apoya a un juez de instancia que MIENTE, sino a un titular que diga que ha velado por la libertad de expresión y el derecho de información y que entiende la Justicia y el sistema de justicia como lo mismo. En su mano está, señor Marín Castán.

 Firmado: todo el equipo de Crónica que apoyamos sin fisura a nuestro compañero, víctima de ejercer su profesión.

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