Antes de que los focos empezaran a apuntar de manera constante a Dabiz Muñoz y a su pareja mediática, hubo una figura discreta que ayudó a sostener el sueño: Ángela Montero. Su aportación fue silenciosa pero decisiva en los orígenes de DiverXo. Mientras el chef experimentaba sin miramientos, ella mantuvo el restaurante en pie desde la gestión y la sala, con un compromiso que hoy pocos recuerdan.
Los inicios: sostener un proyecto entre dificultades
Los primeros años de DiverXo fueron de supervivencia. Pocos comensales y facturas por pagar marcaron la rutina.
- Trabajo sin descanso: largas jornadas y atención minuciosa al cliente.
- Recursos limitados: hubo noches en las que dormían en el propio local por no poder costear un alojamiento.
- Apoyo familiar decisivo: los padres de Ángela aportaron casi 200.000 euros para evitar el cierre.
En ese contexto, Ángela dejó su carrera artística para entrar a gestionar y coordinar. Su papel no fue solo administrativo. Se encargó de que el comedor funcionara con profesionalidad y generara confianza en los primeros comensales.
La renuncia a la danza y el empuje hacia la estabilidad
Tomar la decisión de dejar la danza fue un punto de inflexión. En 2007, Ángela priorizó el proyecto sobre su trayectoria profesional.
Ese sacrificio llegó en paralelo al proceso creativo de Dabiz, que iba acumulando reconocimientos. Poco a poco, los premios impulsaron la popularidad del restaurante y abrieron nuevas puertas.
- Dabiz recibió el reconocimiento en eventos gastronómicos clave.
- En 2009 llegaron las primeras distinciones de prestigio, que mejoraron la visibilidad de DiverXo.
- El restaurante se trasladó a un local mayor y empezó a consolidarse.
Tensión entre lo profesional y lo personal
El crecimiento paralelo de la cocina y la presión del éxito no fue inocuo para la pareja. La combinación de exigencia y exposición derivó en desgaste.
En 2013, coincidiendo con un hito profesional notable, la relación sentimental llegó a su fin. La ruptura marcó el cierre de una etapa intensa para ambos.
Un nuevo camino: del comedor al entrenamiento corporal
Tras la separación, Ángela optó por reconstruirse fuera del foco mediático. Buscó una vía donde plasmó la misma disciplina que aplicó en la sala de un restaurante.
Formación y proyecto propio
- Se formó como instructora de pilates.
- En 2021 fundó, junto a Águeda Murillo, el Estudio A Método Pilates, cercano al Retiro.
- El enfoque del centro combina técnica y atención personalizada.
El estudio ofrece clases que priorizan la salud y la constancia. Ángela aplica su experiencia en gestión y su sensibilidad para crear un espacio cercano y profesional.
Cómo trabaja hoy y la huella que dejó en DiverXo
Ángela mantiene un perfil discreto. Prefiere la intimidad y evita el protagonismo público.
- Actividad actual: dirige clases y gestiona su estudio.
- Relación con la gastronomía: disfruta y recomienda restaurantes desde la esfera privada.
- Legado: su trabajo en los comienzos fue clave para la estabilidad del proyecto.
Aunque ya no forme parte visible del día a día de DiverXo, su participación en los años formativos sigue siendo recordada por quienes conocen la historia interna del restaurante.
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Periodista comprometido con la actualidad social, Christian investiga y reporta sobre temas que afectan a la comunidad, desde cultura hasta movimientos sociales, acercando la información de manera clara y cercana.
